En una zona históricamente golpeada por la violencia, dos integrantes de las disidencias de las Farc se sometieron voluntariamente a la justicia en área rural de López de Micay, en el departamento del Cauca, tras una operación conjunta de la Armada de Colombia, el Ejército Nacional de Colombia y la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Los hombres pertenecían a la estructura ‘Jaime Martínez’, vinculada a las disidencias lideradas por Iván Mordisco, uno de los principales cabecillas de los grupos armados residuales que operan en el suroccidente del país.
Según información oficial, los ahora sometidos manifestaron su intención de abandonar las armas ante la presión sostenida de operaciones ofensivas en esta zona estratégica del Pacífico caucano, donde confluyen rutas del narcotráfico y corredores de movilidad ilegal.
La entrega no fue simbólica. Los hombres pusieron en manos de las autoridades un significativo arsenal, 12 fusiles, dos pistolas, 26 proveedores y más de 600 cartuchos, además de dos granadas y cañones cortos para ametralladora M-60.
El material incautado incluyó también explosivos de alto poder destructivo, dos cilindros con cerca de 50 kilos de explosivos cada uno, detonadores eléctricos y aproximadamente 600 metros de cordón detonante, artefactos que representaban un grave riesgo para la población civil en una región donde las comunidades han denunciado combates, minas y presencia constante de estructuras ilegales.
López de Micay ha sido escenario recurrente de enfrentamientos entre grupos armados ilegales y la Fuerza Pública, generando desplazamientos, confinamientos y temor entre la población. La salida de estos dos integrantes de la estructura ‘Jaime Martínez’ es leída por las autoridades como un debilitamiento operativo en un punto clave del corredor criminal.
Además del armamento, fueron incautados equipos de comunicación y elementos de intendencia utilizados por la organización armada, lo que podría aportar información estratégica para nuevas operaciones en la zona.
Tras asegurar el área, las tropas brindaron atención médica a los hombres y los dejaron bajo custodia para iniciar el proceso judicial correspondiente, en el marco de los protocolos establecidos para el sometimiento a la justicia y una eventual ruta de reintegración.
Las autoridades destacaron que este resultado no solo afecta la capacidad armada de la estructura vinculada a ‘Iván Mordisco’, sino que envía un mensaje claro a quienes aún permanecen en las filas ilegales, pues la presión operacional se mantiene y las puertas del sometimiento continúan abiertas.
