• 21 agosto, 2026 9:59 am

NB NOTICIAS

Al día con la información

Hospitales al límite y diciembre pone contra las cuerdas al sistema de salud en el Tolima.

La temporada de fin de año volvió a encender las alarmas en el Tolima y dejó al descubierto una realidad preocupante: la red hospitalaria llega a diciembre al borde del colapso. Ante este panorama, la Gobernación del departamento decretó alerta amarilla en todo el sector salud, una medida preventiva que estará vigente hasta el 17 de enero de 2026 y que busca contener una avalancha de emergencias que, año tras año, se repite sin control.

La decisión no es casual. Según la Secretaría de Salud del Tolima, diciembre y comienzos de enero concentran un aumento crítico de quemados por pólvora, intoxicaciones, accidentes y traumas, situaciones que saturan las salas de urgencias y ponen a prueba la capacidad de respuesta de hospitales y clínicas en todo el departamento.

La secretaria de Salud, Katherie Rengifo, fue contundente al explicar el trasfondo de la medida. “Tenemos decretada la alerta amarilla teniendo en cuenta varios temas de salud pública, especialmente el manejo de pólvora y el aumento de intoxicaciones que se presenta en esta época”, señaló, al advertir que la vigilancia será permanente durante todas las festividades.

Uno de los factores que más preocupa a las autoridades es que la red hospitalaria ya está saturada, incluso antes de que comiencen las fechas más críticas. Rengifo reconoció que los centros asistenciales enfrentan serias dificultades para atender la demanda cotidiana, una situación que podría agravarse si se disparan las emergencias típicas de fin de año.

“Hoy nosotros tenemos un colapso de la red y necesitamos garantizar cómo responder a cualquier situación que se presente en nuestro departamento”, afirmó la funcionaria, dejando claro que la alerta amarilla no es solo preventiva, sino una reacción a una crisis que ya se siente en varios municipios del Tolima.

Con el decreto, hospitales y clínicas deberán reforzar turnos médicos, asegurar insumos, activar planes de contingencia y reportar de manera constante cualquier evento crítico, en un intento por evitar que una emergencia masiva termine desbordando por completo el sistema.

El uso indiscriminado de pólvora vuelve a ser uno de los mayores focos de preocupación. Cada diciembre, el Tolima registra decenas de personas lesionadas, muchas de ellas niños, víctimas de artefactos explosivos manipulados sin control o detonados en espacios públicos.

Las autoridades fueron enfáticas: no existe pólvora segura. Incluso los elementos considerados “inofensivos” pueden provocar quemaduras graves, amputaciones y lesiones permanentes. Por eso, hicieron un llamado urgente a padres y cuidadores para que asuman su responsabilidad y eviten celebraciones que terminan en tragedia.

A esto se suma el incremento de intoxicaciones por licor adulterado, alimentos en mal estado y mezclas peligrosas de alcohol con medicamentos, casos que históricamente colapsan las urgencias durante fines de semana, Navidad y Año Nuevo.

Desde la Gobernación insistieron en que, aunque el sistema de salud se prepara para resistir la temporada, la verdadera solución está en la prevención. Evitar la pólvora, vigilar a los menores, consumir productos de procedencia confiable y reportar riesgos a tiempo puede marcar la diferencia entre unas fiestas tranquilas y una emergencia sanitaria.

“Cada quemado por pólvora y cada intoxicación es una tragedia evitable”, recalcaron desde el sector salud, cuestionando la normalización de las emergencias de diciembre.

Con la alerta amarilla activa hasta mediados de enero, el Tolima entra en una de las épocas más exigentes del año. La red hospitalaria está en máxima alerta, pero el mensaje es claro y directo: si no hay responsabilidad ciudadana, el sistema no dará abasto.

Facebook
X (Twitter)
YouTube
Instagram
Tiktok