La red pública de salud del Tolima enfrenta una de sus horas más críticas. La gobernadora Adriana Magali Matiz lanzó una advertencia contundente ante el incumplimiento de compromisos financieros que tienen al sistema al borde del colapso ya que si no se acata la medida cautelar vigente, promoverá un incidente de desacato.
“Hay una deuda muy grande con la red de salud, se les debe salarios desde diciembre”, afirmó la mandataria en declaraciones a medios, al referirse al retraso en pagos que golpea directamente la operación hospitalaria y la prestación de servicios en el departamento.
El foco de la crisis está en el Hospital Federico Lleras Acosta, principal centro asistencial de la región, donde la mayoría de los especialistas no ha recibido sus salarios. La situación ya tiene consecuencias concretas, pues los profesionales de la salud anunciaron un paro para el próximo viernes 1 de mayo, lo que podría afectar la atención de miles de pacientes.
La advertencia de la gobernadora eleva la tensión institucional. El incidente de desacato implicaría acciones legales por el incumplimiento de una orden judicial, lo que refleja la gravedad del panorama financiero y administrativo que atraviesa el sector.
Mientras tanto, el riesgo de una parálisis parcial en los servicios médicos prende las alarmas en el Tolima, donde usuarios temen interrupciones en consultas, procedimientos y atención especializada.
Ahora, con el paro en puerta y un posible choque jurídico, el departamento enfrenta una carrera contra el tiempo para evitar que la situación escale a una emergencia sanitaria.