Un grave siniestro vial ocurrido en plena tarde del miércoles 4 de febrero volvió a sacudir a Bogotá y reabrió el debate sobre la impunidad, la velocidad y la irresponsabilidad al volante. Andrés Felipe Domínguez Pardo, un joven de apenas 20 años, fue identificado como el conductor de la camioneta negra BYD, modelo 2026, que provocó un accidente múltiple en la intersección de la calle 63 con carrera 17, en el barrio San Luis, dejando una mujer muerta, dos menores heridos y un motociclista en estado crítico.
De acuerdo con el reporte oficial, Domínguez Pardo cruzó el semáforo en rojo a alta velocidad hacia las 2:38 p.m., lo que desencadenó una secuencia fatal, primero colisionó contra una motocicleta que se desplazaba en sentido sur–norte, luego se estrelló contra un poste de energía y finalmente arrolló a una mujer que caminaba por la acera junto a dos niños.
El impacto fue captado por cámaras de seguridad del sector, cuyas imágenes —difundidas masivamente en redes sociales— muestran cómo el vehículo de alta gama irrumpe a gran velocidad en la intersección, proyecta al motociclista varios metros y termina causando caos, caída de cables eléctricos, una fuga de gas natural y daños en una vivienda cercana.
La víctima fatal era una mujer de aproximadamente 58 años. Según testigos, en un acto desesperado logró empujar a los dos menores que la acompañaban segundos antes del impacto, salvándoles la vida. Los niños, de 11 y 6 años, fueron trasladados a la Clínica Country, el menor sufrió trauma craneoencefálico leve, trauma facial y laceraciones, mientras que la mayor presentó lesiones superficiales.
El motociclista, identificado como Santiago Álvarez, de 22 años, permanece en estado grave en la Clínica Nueva. Su padre relató que el joven sufrió fractura de cráneo y una hemorragia cerebral que obligó a una cirugía de urgencia. En la camioneta también viajaba una joven de 19 años, quien resultó con traumas en un brazo y una pierna.
Tras el accidente, Domínguez Pardo fue sancionado con una multa de 1.266.101 pesos por la infracción D04 del Código Nacional de Tránsito, correspondiente a no detenerse ante un semáforo en rojo. El joven presentó politraumatismos leves, pero rechazó ser trasladado a un centro asistencial luego de ser valorado en el lugar.
Un detalle que ha generado polémica es que la camioneta no figura a nombre del conductor, sino de Tania Margarita Vásquez Silva, quien aparece como propietaria del vehículo y no registra antecedentes de multas. Las autoridades confirmaron además que la prueba de alcoholemia practicada al conductor arrojó resultado negativo y que no tenía infracciones previas registradas.
El caso quedó en manos de la Fiscalía General de la Nación, que investiga si el exceso de velocidad u otros factores agravaron el siniestro. El jefe de la Seccional de Tránsito y Transporte de Bogotá, teniente coronel Jhon Silva, explicó que la causa inicial fue el cruce del semáforo en rojo en sentido oriente–occidente, lo que provocó la colisión en cadena.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, afirmó que el hecho ya es materia de investigación judicial. “Eso es motivo de investigación por parte de la autoridad judicial para determinar la posible responsabilidad de quien cometió el hecho”, señaló.
Más allá del caso puntual, la tragedia vuelve a poner cifras alarmantes sobre la mesa. Según el Observatorio de Movilidad del Distrito, en 2025 murieron 562 personas por siniestros viales en Bogotá, 213 de ellas peatones. El incumplimiento de las señales de tránsito y el exceso de velocidad siguen siendo una bomba de tiempo en las calles de la capital, donde una decisión de segundos puede marcar la diferencia entre llegar a casa o no volver jamás.
