La consulta interpartidista de sectores de izquierda quedó herida de muerte. Tras la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de inhabilitar al senador Iván Cepeda para participar en el mecanismo, el exministro Juan Fernando Cristo anunció este viernes que tampoco se medirá en la consulta, al considerar que el proceso quedó “incompleto” y desnaturalizado.
“El CNE tomó una decisión con un profundo sentido antidemocrático”, afirmó Cristo desde Sincelejo, Sucre, al denunciar que se dejó por fuera a la izquierda democrática y al Pacto Histórico del mecanismo denominado “Frente por la Vida”. Para el exministro, la exclusión de Cepeda vacía de contenido una consulta que pretendía unificar a los sectores progresistas de cara a las elecciones presidenciales.
La controversia jurídica gira en torno a la participación previa de Iván Cepeda en la consulta del Pacto Histórico realizada en octubre pasado. La discusión se centró en si dicho proceso fue de carácter partidista o interpartidista. La ley es clara, ningún aspirante puede participar en más de una consulta interpartidista. Con ese argumento, el CNE cerró la puerta a Cepeda, quien ahora anunció que irá directamente a la primera vuelta presidencial.
Para Cristo, el golpe es político antes que jurídico. “Resulta paradójico que una consulta de centroizquierda no cuente con la candidatura de la izquierda democrática”, sostuvo, advirtiendo que la ausencia de Cepeda no solo deja incompleto el mecanismo, sino que debilita el objetivo de construir una opción unificada. En su criterio, participar en esas condiciones solo profundizaría las divisiones internas y pondría en riesgo cualquier posibilidad de llegar cohesionados a la primera vuelta.
“Esta no es la consulta que se había planteado inicialmente y por lo tanto no consideramos conveniente participar”, sentenció Cristo, al confirmar que su campaña continuará directamente hacia la primera vuelta presidencial del 31 de mayo y que no hará parte de las consultas previstas para el próximo 8 de marzo.
El exministro lamentó que los esfuerzos por alcanzar un consenso hayan fracasado y aseguró que el reto ahora será explicarles a los colombianos su propuesta de profundizar las reformas sociales impulsadas en los últimos años, sin pasar por un mecanismo que considera deslegitimado.
En medio del remezón político, la consulta de izquierda quedaría reducida, por ahora, a dos nombres: el exembajador Roy Barreras y el exalcalde de Medellín Daniel Quintero. Ambos generan resistencias dentro del propio petrismo.
La situación de Quintero, de hecho, es otra fuente de controversia. Con siete votos a favor y uno en contra, el CNE tumbó una decisión previa de la Registraduría que lo había inhabilitado, al concluir que no participó de manera real en la consulta del pasado 26 de octubre. Para el organismo electoral, su inscripción fue “contingente y posteriormente desconocida”, por lo que no se configuró una participación efectiva.
Antes de conocerse la inhabilitación de Cepeda, la plana mayor del petrismo cerraba filas en su defensa y apuntaba contra Roy Barreras, a quien acusaron de intentar capitalizar la crisis. Sin mencionarlo directamente, el exdirector de Prosperidad Social Gustavo Bolívar lanzó duras pullas y sugirió que detrás de la decisión del CNE hubo maniobras soterradas.
“Los que ayudaron a orquestar la salida de Iván Cepeda no pueden recibir nuestros votos. Que se queden con su 1%. Tampoco caigamos en la trampa de que el ganador de una consulta sin votos sea la fórmula vicepresidencial”, advirtió.
Así, lo que nació como un intento de unidad progresista terminó convertido en un campo de batalla interno. Con Cepeda fuera, Cristo retirado y acusaciones cruzadas entre figuras clave del petrismo, la consulta del “Frente por la Vida” queda marcada por la fractura, la desconfianza y la sensación de que la izquierda llega a la contienda presidencial más dividida que nunca.
