La crisis dentro del Gobierno nacional escala a niveles explosivos. El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo, respondió con dureza a las acusaciones lanzadas por la directora del Fondo Adaptación, Angie Rodríguez, y desató un choque frontal que deja al Ejecutivo en medio de un fuego cruzado.
Carrillo negó de manera tajante los señalamientos de presuntas presiones, espionaje e intimidaciones dentro del Gobierno, y aseguró que todo hace parte de una estrategia sin sustento. “Esta señora simplemente quiere generar una tormenta mediática para hacerle daño al Gobierno”, afirmó.
El funcionario fue enfático en marcar una línea: las acusaciones deben hacerse ante la Fiscalía General de la Nación y no en medios de comunicación. “No es lo mismo denunciar en la Fiscalía que denunciar en un medio”, dijo, advirtiendo que este tipo de declaraciones públicas generan dudas sin respaldo judicial.
Incluso lanzó un ejemplo polémico para ilustrar su punto: “Yo podría decir que ella metió 400 hojas de vida en el Dapre… pero no lo puedo probar”, señaló.
Uno de los puntos más delicados fue su respuesta a los supuestos chats que lo comprometerían. Carrillo aseguró que los pantallazos presentados por Rodríguez son falsos. “Esto claramente es una prueba fabricada”, afirmó.
Según explicó, el lenguaje y la forma de escritura no coinciden con su estilo, y advirtió que manipular pruebas podría constituir un delito. “Eso puede ser fraude procesal”, sostuvo.
Carrillo también cuestionó el contrato por cerca de 250 millones de pesos suscrito por Rodríguez con la Unidad Nacional de Protección, asegurando que no se trataría de un esquema extraordinario de seguridad, sino de una decisión discutible.
“Lo que está haciendo no es otra cosa distinta que pagarse una camioneta blindada”, afirmó, generando aún más controversia sobre el uso de recursos públicos.
El director de la UNGRD fue más allá y lanzó críticas directas a la gestión del Fondo Adaptación, entidad que maneja cerca de un billón de pesos. Habló de contratos cuestionables, como un operador logístico por 9.000 millones y gastos elevados en transporte.
“Lo que está pasando allá es muy grave”, advirtió, elevando el tono del enfrentamiento.
Carrillo también puso el foco en el presidente Gustavo Petro, al señalar que debe tomar una decisión sobre la permanencia de Rodríguez en el cargo.
“No tiene ningún sentido que a una persona la premien”, dijo, sugiriendo que la funcionaria ya está en ruptura con el Gobierno.
El enfrentamiento entre altos funcionarios deja al descubierto una fractura profunda dentro del Ejecutivo, con acusaciones cruzadas que incluyen espionaje, manipulación de pruebas, contratos cuestionados y luchas por poder.
Mientras no hay decisiones oficiales, el Gobierno enfrenta una tormenta política que ya trascendió los pasillos institucionales y se instaló en la opinión pública.
