La violencia armada vuelve a escalar en el suroccidente del país. En las últimas horas, disidencias de las extintas Farc ejecutaron un nuevo ataque con drones cargados de explosivos contra tropas del Ejército Nacional en zona rural de Jamundí, Valle del Cauca, en una ofensiva que dejó dos soldados heridos y encendió nuevamente las alarmas por el uso de tecnología aérea en acciones terroristas.
El ataque se registró en la vereda El Cedro, ubicada en el corregimiento de San Antonio, una zona estratégica del sur del departamento donde persiste la presencia de estructuras armadas ilegales.
De acuerdo con información oficial, los explosivos fueron lanzados desde aeronaves no tripuladas operadas por integrantes de las disidencias, quienes atacaron a las tropas desplegadas en la zona montañosa del municipio.
El Ejército Nacional de Colombia confirmó que dos uniformados resultaron lesionados por esquirlas durante los enfrentamientos. Los soldados recibieron atención inmediata por parte de enfermeros de combate y, según el reporte preliminar, las heridas no comprometen su vida.
Las lesiones se concentraron principalmente en las extremidades inferiores de los militares, producto de las detonaciones registradas durante la ofensiva.
Según las autoridades, el ataque habría sido ejecutado desde la parte alta del corregimiento de San Antonio, desde donde los grupos armados ilegales intentaron hostigar a las tropas mediante el uso de drones adaptados con explosivos.
“Gracias a la reacción oportuna de la Fuerza Pública, se han logrado derribar dos drones y la aviación del Ejército ya se encuentra apoyando las operaciones para contrarrestar estos hechos”, indicó una fuente oficial citada por medios nacionales.
A través de sus redes sociales, la Tercera División del Ejército Nacional confirmó lo ocurrido y aseguró que las operaciones militares continúan activas para neutralizar nuevas amenazas en la zona.
“En el corregimiento de San Antonio, municipio de Jamundí, Valle del Cauca, tropas de la Tercera Brigada fueron objeto de un ataque con explosivos lanzados desde aeronaves no tripuladas”, informó la institución.
El Ejército también confirmó el derribo de dos drones utilizados por los grupos armados durante la ofensiva, en una acción que evitó una afectación mayor contra las tropas y la población civil cercana.
Mientras tanto, unidades de la Fuerza Aérea y tropas desplegadas en tierra mantienen operaciones ofensivas y de control territorial en el sector para ubicar a los responsables del ataque y evitar nuevos hostigamientos.
El hecho vuelve a evidenciar la peligrosa evolución de las tácticas empleadas por las disidencias armadas, que cada vez utilizan con mayor frecuencia drones acondicionados con explosivos para atacar bases militares, estaciones de Policía y zonas pobladas en distintas regiones del país.
La situación en Jamundí sigue siendo crítica debido a la fuerte presencia de grupos ilegales que disputan corredores estratégicos para narcotráfico y movilidad armada entre el Valle del Cauca y el Cauca, escenario donde la Fuerza Pública mantiene operaciones permanentes en medio de una creciente escalada violenta.
