Francisco Barbosa, exfiscal general de la Nación, sorprendió este sábado al anunciar su renuncia a la precandidatura presidencial, alegando falta de garantías de seguridad personal y la necesidad de promover consensos políticos frente al proyecto de gobierno del presidente Gustavo Petro.
En entrevista con un medio nacional, Barbosa reveló que la decisión se produjo luego de constatar que las amenazas contra su vida persistían y que el Estado no ofrecía condiciones suficientes para desarrollar una campaña electoral en el territorio nacional.
“Nunca se resolvieron los problemas de seguridad personal que yo había planteado al Gobierno, la UNP y la Fiscalía luego del asesinato de Miguel Uribe. Ese caso cambió la dinámica electoral. Yo no inicié campaña política porque en Colombia la violencia se había instalado”, declaró.
El exfiscal explicó que su esquema de protección fue drásticamente reducido, lo que calificó como un “desestímulo” a la participación política en un contexto marcado por la violencia y la polarización.
“Me disminuyeron a lo mínimo la seguridad que tengo como exfiscal general. No hay medida de protección frente a los desplazamientos, y eso me llevó a esta decisión”, señaló.
Barbosa sostuvo que su historial de lucha contra el narcotráfico y la criminalidad lo convirtió en blanco de amenazas más graves que las de otros aspirantes presidenciales.
“Hay candidatos que no tienen problemas de seguridad porque no han enfrentado la criminalidad como yo lo hice. Ni tampoco han tenido un antecedente tan virulento como mi enfrentamiento con el Presidente”, agregó.
Más allá de los riesgos personales, Barbosa destacó que su salida también busca favorecer la unidad del centro y la derecha, sectores que —según dijo— corren el riesgo de fragmentarse ante la proliferación de aspiraciones individuales.
“Lo coherente es evitar la dispersión de apoyos y mandar un mensaje de unidad alrededor de un proyecto coherente que permita sacar a Colombia de lo que ha venido ocurriendo con el gobierno Petro”, expresó.
En ese mismo sentido, el exfiscal hizo un llamado a la sensatez política dentro de los movimientos de oposición:
“Es tiempo de que algunos candidatos entiendan que ni las ganas ni el ego son suficientes para ganar una elección presidencial. Se requieren cuatro P: protección, que no existe en mi caso; partidos, que muchos no se han puesto de acuerdo; programas, que algunos sí están haciendo; y plata”.
Barbosa también tuvo palabras de reconocimiento hacia el excontralor Carlos Felipe Córdoba, a quien calificó como “un personaje serio”, aunque aclaró que no ha sellado ninguna adhesión formal.
“Ojalá el país pueda observar personajes serios como él y no los fantoches que se han venido destacando en las redes”, comentó.
En su análisis, el exfiscal advirtió que las consultas internas paralelas tanto en la derecha como en la izquierda podrían profundizar la fragmentación política de cara a las elecciones de 2026, mientras el país atraviesa un escenario de inseguridad y descrédito institucional.
Asimismo, sostuvo que el centro político sigue siendo un espacio disponible, pero que depende de la capacidad de los líderes para representar a los ciudadanos “que no se sienten comprendidos ni por el petrismo ni por el uribismo”.
“En el fondo hay una cantidad de ciudadanía que está en la mitad, buscando una opción que represente equilibrio y estabilidad”, subrayó.
Barbosa concluyó reiterando que no reconsiderará su aspiración presidencial hasta que existan condiciones reales para ejercerla.
“Repito, sin seguridad no se puede hacer campaña y no puede existir una democracia plena. No se puede pedir a los candidatos que se enfrenten a las balas por participar en política”, puntualizó.
Con su retiro, Barbosa se convierte en la primera figura de alto perfil en declinar una precandidatura presidencial de cara a las elecciones de 2026, dejando un mensaje que resuena en el debate nacional: la seguridad, más que un privilegio, es la condición mínima para que la democracia sobreviva.
