Colombia postergó para septiembre la entrada en vigencia de tres reglamentos para el sector automotor por los que Estados Unidos había advertido que prohibiría la exportación de carros al país, al considerar que “podría tener un impacto negativo en las ventas de automóviles y los empleos de servicio en Colombia, aumentar innecesariamente los costos para los consumidores colombianos y limitar su acceso a productos más nuevos y seguros”.
Lo que exige Colombia es una doble certificación de carros y autopartes para garantizar la seguridad de los ciudadanos, algo que el país norteamericano manifestó que ya cumple, por lo que advirtió que prohibiría la exportación de estos insumos desde el 2 de mayo.
María Claudia Lacouture, presidenta de la Cámara Colombo-estadounidense, consideró en su momento que Estados Unidos “cumple con los requerimientos de seguridad” y si no se importan más carros, habrá “una falta de repuestos en el mercado nacional”, teniendo en cuenta que Colombia adquiere de esa nación cerca de 400 millones de dólares en vehículos cada año.
Para el Gobierno de Donald Trump, “la insistencia de Colombia en modificar los requisitos de certificación para vehículos y sus componentes que cumplen con las Normas Federales de Seguridad de Vehículos Motorizados (FMVSS) de EE. UU., sin aportar ninguna prueba de que el método actual para demostrar la conformidad con las FMVSS de EE. UU. no cumple con los objetivos de seguridad y rendimiento de Colombia, constituye una práctica comercial desleal que podría dar lugar a fuertes medidas coercitivas por parte de Estados Unidos”.
Añadió que “las regulaciones colombianas obstaculizarán el comercio entre Estados Unidos y Colombia y perturbarán la economía nacional sin ninguna expectativa razonable de mejoras en la seguridad pública. Dicha perturbación también podría tener un impacto negativo en las ventas de automóviles y los empleos de servicio en Colombia, aumentar innecesariamente los costos para los consumidores colombianos y limitar su acceso a productos más nuevos y seguros”.
Los reglamentos aplazados tienen que ver con llantas para motocicletas, frenos para vehículos de cuatro ruedas o más y llantas nuevas o de repuestos para vehículos de cuatro ruedas o más. Entrarán en vigor a partir del 2, 16 y 30 de septiembre de 2025, respectivamente.
