Una intensa actividad solar ha encendido las alarmas de la comunidad científica internacional debido a una tormenta geomagnética severa que podría afectar en los próximos días las comunicaciones móviles, los sistemas de navegación satelital y la conectividad a Internet en varios países, entre ellos Colombia.
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) informó que el evento alcanzó el nivel G4, considerado severo dentro de la escala geomagnética, lo que indica una fuerte alteración del campo magnético terrestre. Según la entidad, este comportamiento anómalo se debe a la interacción entre partículas solares altamente energéticas y la magnetosfera, la barrera natural que protege al planeta de la radiación proveniente del Sol.
Este tipo de tormentas se produce cuando el Sol expulsa enormes cantidades de plasma y radiación a través de erupciones solares o eyecciones de masa coronal. Al llegar a la Tierra, estas partículas generan perturbaciones capaces de interferir con sistemas tecnológicos sensibles. Para Mauricio Arango, astrónomo del Planetario de Medellín, “la liberación de energía solar puede viajar millones de kilómetros en el espacio y, al impactar la Tierra, producir efectos notables en las comunicaciones y la navegación satelital”.
El monitoreo del fenómeno comenzó el lunes 19 de enero en horas de la tarde y, de acuerdo con el IGAC, existe el riesgo de interrupciones temporales en redes móviles, fallas en la señal de Internet y errores en la captura de coordenadas en tiempo real. Por esta razón, las autoridades recomendaron precaución en el uso de drones y en actividades que dependan del posicionamiento satelital.
La alerta no se limita a Colombia. El evento ha sido confirmado por entidades científicas internacionales como el Servicio Geológico Británico, el Real Instituto Meteorológico de Bélgica y el Centro de Predicción del Clima Espacial de Estados Unidos, que señaló que se trata de la tormenta de radiación solar más intensa registrada en más de dos décadas.
En otros países de la región también se reportaron impactos. El Instituto Geofísico del Perú indicó que la tormenta afectó al territorio peruano desde la tarde del 19 de enero, generando fluctuaciones geomagnéticas que oscilaron entre niveles leves y severos, además de la aparición de auroras inusuales. Fenómenos similares fueron observados durante la misma noche en varios puntos de Europa.
De acuerdo con la NASA, el origen de esta tormenta estaría en una potente erupción solar clasificada como X1.9, registrada el 18 de enero. Este tipo de erupciones pertenece a la categoría más intensa dentro de la clasificación solar, y es capaz de liberar grandes cantidades de radiación electromagnética en pocos minutos.
Aunque este tipo de eventos no representa un peligro directo para la salud humana, los expertos advierten que su impacto sobre la infraestructura tecnológica puede ser significativo, especialmente en un mundo cada vez más dependiente de sistemas satelitales y comunicaciones digitales.
