Un clima de zozobra se apoderó de los habitantes de San Luis tras la circulación de un video en redes sociales y cadenas de mensajería en el que varios hombres armados lanzan amenazas contra la población, atribuyéndose falsamente a un supuesto frente de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia. Sin embargo, las autoridades del Tolima salieron al paso para desactivar el pánico y advirtieron que el material no tendría respaldo real ni capacidad comprobada de acción criminal.
El secretario de Seguridad del Tolima, Alfredo Bocanegra, afirmó que este tipo de videos hacen parte de estrategias de intimidación que buscan generar miedo colectivo, sin que necesariamente exista una estructura armada detrás. Según explicó, el material ya fue puesto en conocimiento de las autoridades competentes y se encuentra bajo análisis técnico especializado.
“Ese video ha sido sometido al estudio de los peritos de la Policía Nacional de Inteligencia, que tiene todas las capacidades. Su contenido puede distar mucho de la realidad”, sostuvo Bocanegra, dejando entrever que se trataría más de una maniobra psicológica que de una amenaza real.
En la misma línea, el coronel John Anderson Vargas Izao, comandante del Departamento de Policía del Tolima, confirmó que se adelanta una investigación conjunta entre inteligencia y policía judicial para establecer el origen y la veracidad del video. Aunque los sujetos afirman pertenecer al llamado Frente José Alfredo Cuencas, no existen evidencias que respalden esa versión.
“El Tolima ha sido un territorio donde han intentado ingresar, pero no han logrado establecerse gracias a la acción de la Policía”, aseguró el oficial, quien recalcó que en el análisis preliminar no se identifican símbolos, prendas ni elementos característicos de esa organización armada, ni registros de su presencia en mesas técnicas de crimen organizado.
Por estas razones, la principal hipótesis que manejan las autoridades es contundente: delincuencia común usando el terror como herramienta.
“Por las características del video se puede inferir razonablemente que se trata de un material apócrifo, elaborado para generar zozobra en la comunidad”, puntualizó el coronel Vargas.
Pese al parte de tranquilidad, el episodio dejó en evidencia cómo la difusión de contenidos no verificados puede convertirse en un arma de miedo masivo. Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a no compartir este tipo de videos, mantener la calma y denunciar cualquier intento de extorsión o amenaza ante el GAULA de la Policía.
