• 21 agosto, 2026 7:14 pm

NB NOTICIAS

Al día con la información

Justicia condena a 56 años de cárcel al asesino de la menor Kerly Cuevas en Santander.

En un fallo que ha estremecido a la opinión pública y marcado un precedente en la lucha contra la violencia infantil en Colombia, el Juzgado Penal del Circuito de Bucaramanga condenó a 56 años y tres meses de prisión a Alirio Gualdrón, de 59 años, por el feminicidio agravado y desaparición forzada de Kerly Cuevas, una niña de tan solo ocho años, ocurrido en mayo de 2024 en el municipio de Girón, Santander.

La sentencia también contempla una multa equivalente a 2.125 salarios mínimos legales vigentes, en respuesta a la gravedad de los delitos cometidos y el impacto social que generó el crimen.

Un caso que conmocionó al país

La tragedia comenzó el 4 de mayo de 2024, cuando la madre de Kerly, una mujer venezolana que arrendaba una habitación en la vivienda de Gualdrón, reportó la desaparición de su hija. La comunidad de Girón se movilizó de inmediato, tanto en redes sociales como en acciones colectivas, para dar con su paradero. En medio de la angustia generalizada, un video de cámaras de seguridad reveló una pista clave: el acusado caminaba de la mano con la menor poco antes de su desaparición.

Horas después, el desenlace fue devastador. El cuerpo sin vida de la niña fue hallado en una zona boscosa, a escasos metros de la estación del sistema Metrolínea de Girón. Estaba semienterrado, cubierto por ramas y tierra.

Brutalidad y evidencia irrefutable

El informe de Medicina Legal reveló una escena atroz: Kerly presentaba tres traumas craneoencefálicos severos y signos de asfixia mecánica. Si bien no se confirmó abuso sexual consumado, la evidencia forense indicó que la menor se resistió con fuerza al intento de agresión, lo que provocó la reacción violenta de su atacante.

Durante el proceso judicial, la Fiscalía reconstruyó los hechos con precisión. Se determinó que Gualdrón aprovechó la ausencia de la cuidadora habitual de Kerly para sustraerla con engaños y conducirla a un paraje solitario, donde intentó abusar de ella. Al no lograr su cometido, la golpeó hasta causarle la muerte y luego intentó ocultar el cuerpo.

Pruebas técnicas y negación sin sustento

A lo largo del juicio, Gualdrón negó su responsabilidad e incluso afirmó que la niña había sido raptada por desconocidos. No obstante, las pruebas técnicas, científicas y testimoniales presentadas por la Fiscalía fueron concluyentes. Videos, rastros de ADN, análisis forenses y reconstrucciones digitales demostraron su culpabilidad más allá de toda duda razonable.

Con este fallo, la justicia colombiana no solo castiga uno de los crímenes más atroces de los últimos años en Santander, sino que reafirma su compromiso en la defensa de los derechos de la niñez y en la lucha contra el feminicidio infantil.

Facebook
X (Twitter)
YouTube
Instagram
Tiktok