La campaña presidencial de Abelardo de la Espriella recibió un revés judicial luego de que un juzgado de Bogotá ordenara suspender de manera inmediata el uso de la camiseta oficial de la Selección Colombia como símbolo de promoción política.
La decisión fue adoptada por el Juzgado 120 Penal Municipal con Función de Conocimiento de Bogotá, que concedió una medida provisional dentro de una acción de tutela presentada por el ciudadano Wilman Ramiro Bocanegra Calderón. El accionante argumentó que se sentía discriminado y estigmatizado por la utilización de un símbolo deportivo nacional en favor de una candidatura presidencial.
Según el fallo, la camiseta de la Selección Colombia fue creada para representar al país en escenarios deportivos y no para identificar movimientos, partidos o campañas electorales. Por esta razón, la jueza Aura Luz Forero consideró que su uso con fines políticos podría afectar principios constitucionales fundamentales.
La providencia ordena tanto a Abelardo de la Espriella como al partido Defensores de la Patria abstenerse de utilizar la prenda, sus colores o emblemas en actos públicos, publicidad, redes sociales, medios de comunicación y cualquier actividad relacionada con la campaña presidencial.
En el documento judicial se advierte que la asociación entre símbolos nacionales y una aspiración política podría vulnerar derechos como la igualdad, la no discriminación y el derecho de los ciudadanos a elegir y ser elegidos libremente. Además, el juzgado señala que ningún sector político puede apropiarse de elementos que representan a todos los colombianos, independientemente de sus ideologías.
La medida también busca impedir que la identidad deportiva o el sentimiento de pertenencia nacional sean utilizados para influir en las preferencias electorales o para señalar de manera despectiva a quienes tienen posiciones políticas diferentes.
El fallo surge en medio de una controversia que se intensificó durante las últimas semanas, luego de que De la Espriella y su fórmula vicepresidencial aparecieran en diversos eventos públicos vistiendo la camiseta de la Selección Colombia como parte de su estrategia de imagen.
Aunque la Federación Colombiana de Fútbol había manifestado previamente que no posee facultades legales para prohibir que ciudadanos utilicen la camiseta en actividades políticas, sí pidió mantener al combinado nacional al margen de las disputas electorales, destacando que la Selección representa un símbolo de unión para todos los colombianos.
La decisión judicial tiene carácter provisional mientras avanza el estudio de fondo de la tutela. Sin embargo, marca un precedente importante en la discusión sobre los límites entre la propaganda política y el uso de símbolos que forman parte de la identidad colectiva del país.
Analistas consideran que el caso podría abrir un debate nacional sobre la utilización de emblemas patrióticos, deportivos y culturales en campañas electorales, especialmente en un escenario político cada vez más marcado por el uso de la imagen y los símbolos para conectar con el electorado.
