Una vez más, los empresarios de Ibagué alzan su voz de protesta ante lo que consideran una carga excesiva e injusta en los plazos para la presentación de la información exógena del Impuesto de Industria y Comercio (ICA). Cada 15 de enero, el sector empresarial se enfrenta a un verdadero desafío administrativo al tener que cumplir con múltiples obligaciones fiscales y tributarias de carácter nacional y territorial.
Para los empresarios, la fecha límite del 15 de enero para la presentación de la información exógena del ICA es particularmente problemática, ya que coincide con otros importantes compromisos fiscales, como el cierre contable anual, la liquidación de retenciones en la fuente, el pago del IVA, la nómina electrónica, y otros impuestos locales y nacionales. Esta acumulación de responsabilidades en un solo día genera una presión significativa sobre las empresas, afectando tanto a grandes como a pequeños empresarios.
“Es una lucha constante cada año”
Según los empresarios de la ciudad, la administración municipal no ha mostrado flexibilidad ante las reiteradas solicitudes de ajustar los plazos. “Cada año es una lucha para que por lo menos nos otorguen dos semanas más para presentar la información exógena del ICA, pero hasta ahora no hemos sido escuchados”, comenta un representante del sector.
El llamado de los empresarios es claro y respetuoso: solicitan a la administración municipal de Ibagué, encabezada por la alcaldesa Johana Aranda, y al Concejo Municipal, que se amplíe el plazo de presentación de la información exógena del ICA, al menos hasta el 31 de enero de cada año. Argumentan que es injusto exigir el cumplimiento de tantas obligaciones tributarias el mismo día, lo que pone una presión innecesaria sobre la estructura operativa y administrativa de las empresas locales.
Preocupación creciente en el sector empresarial
El año pasado, la situación fue la misma, lo que ha generado un creciente malestar entre los empresarios. Aunque algunos lograron cumplir con los plazos, muchos otros se vieron en dificultades, lo que afectó tanto su desempeño financiero como su estabilidad operativa. “Estamos pidiendo un ajuste razonable. No se trata de evadir responsabilidades, sino de facilitar una gestión adecuada y ordenada de las obligaciones fiscales”, expresó otro empresario afectado.
Llamado a la alcaldía y al Concejo Municipal
Los empresarios hacen un llamado directo a la alcaldesa Johana Aranda y a los miembros del Concejo Municipal de Ibagué para que escuchen sus peticiones y adopten una medida que facilite el cumplimiento de las obligaciones tributarias sin generar una carga excesiva. Sugieren que mover el plazo hasta el 31 de enero permitiría un respiro necesario para que las empresas puedan organizar sus gestiones fiscales de manera adecuada, garantizando el cumplimiento sin la presión de enfrentarse a tantas obligaciones el mismo día.
En un momento en el que el tejido empresarial de Ibagué juega un papel crucial en la reactivación económica local y nacional, los empresarios esperan que esta vez la administración municipal atienda sus solicitudes, entendiendo que el ajuste en los plazos beneficiaría tanto a las empresas como a la correcta recaudación de impuestos.
