En medio de las tensiones fiscales que atraviesa el país, el Ministerio de Hacienda abrió oficialmente la puerta a una nueva reforma tributaria. Aunque todavía no hay un proyecto formal sobre la mesa, ya se conocen las líneas generales de lo que podría convertirse en uno de los debates económicos más importantes de 2025.
Uno de los temas que más expectativa genera es el IVA. No solo porque representa uno de los pilares del recaudo nacional, sino porque, según datos oficiales, cerca del 65% del llamado “gasto tributario”, es decir, lo que el Estado deja de recibir por beneficios fiscales, está asociado a este impuesto. La cifra ronda los 89 billones de pesos, de un total estimado en 135 billones.
Así lo explicó el viceministro de Hacienda, Carlos Emilio Betancourt: “Tras la activación de la cláusula de escape por tres años y a partir de la vigencia actual (2025), se debe reducir el gasto tarifario, que hoy está en el orden de $135 billones, 8,5 puntos porcentuales del PIB. De ellos, 65% está asociada al IVA ($89 billones)”.
En otras palabras, buena parte de los esfuerzos del Gobierno para sanear las cuentas públicas se centrarán en revisar las exenciones y tarifas reducidas del Impuesto al Valor Agregado. Algunos productos y servicios hoy gozan de tarifas especiales, como el 5% para ciertos alimentos y medicamentos, o incluso están exentos, como sucede con la educación y las exportaciones. La idea sería revisar esta estructura de manera diferenciada, sin afectar el consumo de los hogares más vulnerables.
Pero el tema desató controversia esta semana, luego de que en redes sociales se afirmara que el IVA subiría del 19% al 26%. La información se viralizó rápidamente y fue replicada incluso por economistas y analistas. Ante la confusión, el Ministerio de Hacienda tuvo que salir al paso.
