En una entrevista exclusiva con NB Noticias, Roberto Botero, reconocido líder gremial del sector agropecuario, expuso la crítica situación que atraviesan actualmente los arroceros del país. Según Botero, el gremio enfrenta una doble amenaza: las condiciones climáticas adversas propias de esta temporada del año y la falta de cumplimiento de las garantías prometidas por parte del Gobierno Nacional.
Una de las principales preocupaciones es la abrupta caída del precio del arroz, fenómeno que comenzó a reportarse desde el pasado sábado por parte de la industria molinera de los Llanos Orientales, una de las regiones con mayor producción arrocera del país. Esta baja en los precios ha generado una profunda preocupación entre los productores, ya que no cubre los costos de producción ni permite obtener utilidades, colocando en riesgo la sostenibilidad del cultivo.
“El arroz está por debajo de los costos mínimos de producción. No solo estamos perdiendo dinero, también estamos perdiendo la fe en el apoyo del Estado”, afirmó Botero, quien además señaló que la falta de acciones concretas por parte del gobierno ha generado una creciente tensión entre los productores y las autoridades.
Ante este panorama, las diferentes asociaciones arroceras del país han anunciado que se reunirán este viernes para definir la fecha de un posible paro nacional, como medida de presión ante la falta de soluciones por parte del Ejecutivo. “Ya no basta con dialogar, si no hay acciones, nos veremos obligados a movilizarnos”, advirtió el vocero.
El dirigente gremial enfatizó que se han sostenido conversaciones con representantes del Gobierno, pero no se han evidenciado soluciones efectivas ni medidas de apoyo real para el sector arrocero, el cual abastece una parte significativa de la canasta básica alimentaria del país.
La incertidumbre crece entre los agricultores, quienes temen que, de mantenerse esta tendencia, el cultivo de arroz se vuelva insostenible, afectando no solo a los productores, sino también al empleo rural y a la seguridad alimentaria nacional.
El llamado es urgente. Los arroceros exigen una respuesta inmediata del Gobierno Nacional para evitar una crisis mayor en el campo colombiano.