La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) activó protocolos de emergencia y ordenó la evacuación inmediata de playas y zonas costeras del litoral Pacífico colombiano, tras la emisión de una alerta de tsunami generada por un terremoto de magnitud 8,8 ocurrido en la madrugada del martes frente a la costa este de Rusia, específicamente en la península de Kamtchatka.
El fuerte movimiento telúrico dejó personas heridas en territorio ruso y desató alertas de tsunami en varias regiones del Pacífico, incluyendo Japón, Hawái, Ecuador y Colombia.
En territorio colombiano, la UNGRD indicó en un comunicado oficial que se prevén “corrientes fuertes y olas de tsunami” en la costa del Pacífico, por lo que se ordenó la evacuación preventiva en los departamentos de Nariño y Chocó, haciendo un llamado urgente a las comunidades costeras a desplazarse hacia zonas altas y seguras.
Asimismo, la Dirección General Marítima (Dimar) decretó el cierre total de playas y estableció medidas de seguridad marítima adicionales en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, a raíz del posible impacto del fenómeno natural.
“Se restringe el tráfico marítimo en todo el Pacífico colombiano”, advirtió la UNGRD, al tiempo que señaló que las primeras olas podrían alcanzar la isla de Malpelo hacia las 10:03 a.m., según cálculos preliminares. Desde allí se espera monitorear el comportamiento del mar y su posible afectación en el continente.
En Chocó, la gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó la activación del Puesto de Mando Unificado de Emergencia y pidió a pescadores suspender toda actividad marítima. “Estamos en comunicación con las autoridades locales para prevenir faenas de pesca y garantizar la evacuación de las zonas de bajamar mientras llega el oleaje”, manifestó.
Las autoridades reiteraron que no se debe subestimar el riesgo, dado que el departamento del Chocó posee la mayor extensión de costa sobre el Pacífico en Colombia, y muchas de sus comunidades se ubican en zonas especialmente vulnerables.
La situación está siendo monitoreada de forma constante por los organismos de socorro y las entidades meteorológicas nacionales e internacionales. Se espera una nueva evaluación del riesgo hacia el mediodía, según evolucione el comportamiento del océano.
La UNGRD y las gobernaciones involucradas recordaron a la ciudadanía que pueden comunicarse con las líneas de emergencia 123 y los puestos de mando municipales para recibir orientación y reportar cualquier eventualidad.
