Lo que comenzó como una noche de celebración terminó en tragedia. María José Ardila, una joven caleña que festejaba su cumpleaños junto a un grupo de amigas en una discoteca del norte de Cali, falleció luego de aceptar un reto de consumo extremo de licor que se salió de control.
Según relató su familia al medio TuBarco, la mujer participó en una dinámica en la que debía ingerir varios tragos en pocos segundos. “Aceptó el reto de tomarse un cucaracho en cinco segundos después de tres shots y una cerveza, todo sin parar”, contó su padre, quien detalló que luego siguieron más pruebas con aguardiente y otros licores, sin pausas.
Minutos después de consumir la mezcla, María José expresó: “Ese trago qué es, me supo inmundo”. Fue lo último que alcanzó a decir antes de desplomarse. De acuerdo con su padre, “apenas dijo eso, se le induce el vómito, broncoaspira y se queda más o menos 17 minutos sin respiración, en una discoteca donde no tenían paramédicos ni ambulancia para atender una emergencia de esta magnitud”.
El drama no terminó allí, la joven fue trasladada de urgencia a una clínica donde familiares empezaron a vivir momentos de tensión por el estado de salud en el que llegó la mujer. “Cuando llego a la UCI veo que la han revivido tres veces, la vi morir tres veces, en este momento estaba completamente entubada con el cerebro completamente hinchado sin saber qué va a pasar con su vida; la de su esposo, de su pequeño bebé y realmente estamos muy mal y consternados con este hecho”, agregó.
Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, María José Ardila falleció debido a las graves complicaciones que le ocasionó el trago ingerido durante el reto. Su esposo, visiblemente afectado, expresó: “No es nada agradable, es muy doloroso. No quiero que esto le pase a nadie más”.
El caso ha generado conmoción en Cali y reabre el debate sobre la responsabilidad de los establecimientos nocturnos que promueven este tipo de retos con alcohol, así como la falta de medidas de seguridad para prevenir tragedias.
El padre de la víctima también cuestionó duramente la permisividad de estos espacios. “Me cuentan las amigas que los demás que participaron no hacían sino vomitar por toda la discoteca. Es un espectáculo a costa de muchachos jóvenes. Este tipo de desgracias no deberían volver a pasar”, sentenció.
Las autoridades locales ya investigan las circunstancias del hecho y no descartan sanciones para el establecimiento donde ocurrió la tragedia.
