Sería inminente la salida de Ricardo Roa de la presidencia de Ecopetrol, mencionó una alta fuente del Gobierno a un medio de comunicación nacional tras la reunión que se dio en la noche del miércoles 28 de mayo en la Casa de Nariño, donde estuvo presente la junta directiva de la compañía y el mandatario Gustavo Petro.
Tras ese encuentro, Mónica de Greiff, expresidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, renunció a la junta directiva de Ecopetrol y en su carta extendió un agradecimiento a Roa “por su liderazgo inspirador, su visión estratégica y su capacidad para guiar a la organización con integridad, transparencia y sentido de país”. No obstante, se conoció que se le solicitó un margen de espera de por lo menos dos meses, pues con su dimisión quedarían solo ocho miembros en la junta.
Edwin Palma, ministro de Minas, sería el sucesor de Roa, pero varios no estarían de acuerdo con la designación. Además, el funcionario estaría inhabilitado porque debería haber renunciado un año antes a la cartera para ser presidente de Ecopetrol.
Además de poner sobre la mesa la salida del presidente de Ecopetrol, se conoció que el jefe de Estado expresó su molestia por la manera como su exjefe de campaña lidera los proyectos de transición energética en la compañía. Asimismo, fuentes de Ecopetrol le dijeron al medio de comunicación que Petro los regañó y les dijo que se volvieron “petroleros” y dejaron de lado las tareas encomendadas en este Gobierno.
Con la salida de Roa de la petrolera terminaría una de las más cuestionadas gestiones en la empresa más grande e importante de Colombia, y que representa la mayor fuente de ingresos del Estado, pero que terminó envuelta en escándalos, denuncias de despilfarros, contratos polémicos y desvalorizada en tamaño y ganancias.
