Con profundo dolor y expectativa, los allegados a la familia Canro Martínez siguen a la espera de la entrega de los cuerpos de Tito Nelson Martínez Hernández, Viviana Andrea Canro Zuluaga y el pequeño Kevin Martínez, quienes fueron encontrados sin vida el pasado viernes 11 de julio en una habitación de hotel en San Andrés, donde se hospedaban como turistas.
La tragedia ha generado conmoción tanto entre residentes como visitantes de la isla, mientras las autoridades continúan investigando las causas del fallecimiento. En medio del proceso, el señor Orlando Canro —padre de Viviana y abuelo del menor— ha entregado detalles de lo que hasta ahora se conoce del caso, incluida información preliminar brindada por el Instituto Nacional de Medicina Legal.
“Nos dieron resultados sobre el bebé, una hipótesis de lo que el niño tenía. Nos contaron que en el estomaguito no le encontraron nada, estaba limpio. Estaba bien de defectos”, expresó Canro a un medio local. También señaló que aún se encuentra a la espera de las actas de defunción de los dos adultos.
Canro recordó el momento en que accedió a la habitación donde encontró a sus seres queridos sin vida. “Veo esa macabra escena. Creo que nunca se me va a borrar. Fue terrible ver a mi hija, mi yerno y nieto acostaditos, como dormiditos”, narró en entrevista.
El abuelo manifestó su sospecha sobre una posible intoxicación por gas, basándose en el fuerte olor que percibió en la habitación. Según relató, incluso funcionarios judiciales y otros empleados del hotel se vieron impedidos de ingresar al cuarto por la intensidad del olor. “Mucha gente trató de entrar y no pudieron. Un asistente de la Fiscalía también intentó y no pudo”, señaló en declaraciones recogidas.
Entretanto, la Fiscalía General de la Nación, a través de su Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), continúa al frente de la investigación. Según informes, el organismo judicial realizó una inspección técnica detallada en el hotel, recuperando pruebas clave como muestras biológicas, grabaciones de cámaras de seguridad y testimonios del personal del establecimiento.
Estas evidencias fueron enviadas a la sede de Medicina Legal en Bogotá, así como a laboratorios especializados, con el objetivo de establecer con claridad las causas de la muerte de los tres integrantes de la familia.
El coronel James Evelio Totena, comandante de la Policía en San Andrés, indicó que el caso es una prioridad para las autoridades y que el trabajo avanza bajo dirección de la Fiscalía. “Se está evaluando con el procedimiento técnico-científico de Medicina Legal, que es el que va a decir en realidad cuál fue el elemento que ocasionó la pérdida de estas vidas. Un hecho lamentable para el país”, afirmó.
Totena también explicó que la policía aseguró la escena para permitir una adecuada recolección de pruebas. “Fue una situación que desbordó la normalidad de la isla”, añadió.
El país espera ahora los resultados definitivos de los análisis toxicológicos, que serán claves para esclarecer esta tragedia que ha estremecido a San Andrés y a toda Colombia.
