La primera dama de la nación, Verónica Alcocer, visitó en la mañana de este jueves la cárcel La Picota de Bogotá, en un encuentro que se enmarca dentro de su agenda social y que ocurre tras varios días de ausencia pública.
De acuerdo con la Casa de Nariño, la actividad fue catalogada como una jornada de “escucha activa” con la población privada de la libertad. El propósito, señalaron, es conocer de primera mano los procesos de resocialización que se adelantan en el centro penitenciario, así como los proyectos productivos en panadería y artesanías.
Fuentes de la Presidencia recordaron que Alcocer ya ha adelantado este tipo de visitas en otras regiones del país, entre ellas Montería, Sincelejo y Santa Marta, en las que ha promovido mensajes de “respeto, no violencia y no polarización”, destacando la dignidad humana como base para la vida en comunidad.
No obstante, la visita no estuvo exenta de controversia. Vicky Dávila, precandidata presidencial, cuestionó públicamente la presencia de la primera dama en el penal, subrayando que esta se produce a tan solo ocho meses de las elecciones.
La controversia se agudizó luego de conocerse una circular del Inpec, en la que se ordenó restringir temporalmente el ingreso y salida de personal y vehículos externos al penal durante la mañana del 4 de septiembre, mientras se desarrollaba el encuentro con Alcocer. Solo a partir de la 1:30 p. m. se autorizó la normalidad en el acceso de visitantes, abogados y actividades externas.
La Casa de Nariño, por su parte, insistió en que el objetivo de la visita fue netamente social y enmarcado en la agenda institucional de la primera dama.
