La recta final de la campaña presidencial en Colombia sumó este jueves un nuevo episodio de alta tensión política. La Procuraduría General de la Nación ordenó la suspensión provisional del representante a la Cámara Agmeth Scaff, del Pacto Histórico, tras considerar que sus declaraciones contra el candidato presidencial Abelardo de la Espriella podrían afectar el ambiente democrático y aumentar la polarización de cara a la segunda vuelta del próximo 21 de junio.
La decisión disciplinaria se produjo luego de que Scaff, durante una entrevista radial, calificara a De la Espriella con expresiones consideradas ofensivas por el organismo de control. El congresista afirmó que el aspirante presidencial “se está comportando como la perra de los Estados Unidos”, declaraciones que desataron una fuerte controversia en el escenario político nacional.
La medida fue adoptada por la Sala Disciplinaria de Instrucción de la Procuraduría, que además abrió una investigación formal para establecer si el legislador incurrió en una falta disciplinaria al utilizar ese lenguaje contra un candidato presidencial en medio de una campaña electoral altamente polarizada.
La actuación del Ministerio Público se originó tras una queja presentada por Pablo Bustos Sánchez, presidente de la Red de Veedurías de Colombia, quien argumentó que las expresiones del congresista no solo afectaban al movimiento político Defensores de la Patria y a su candidato, sino que representaban un golpe a los principios democráticos y al respeto que debe caracterizar el debate público.
En el documento oficial, la Procuraduría advirtió que las palabras utilizadas por Scaff hacen parte de un creciente escalamiento de insultos y descalificaciones que han marcado la contienda presidencial. Según la entidad, el representante habría aprovechado su condición de servidor público y su acceso a los medios de comunicación para lanzar ataques personales que podrían alimentar la confrontación política.
“La posibilidad de que se repita la conducta investigada es alta”, señaló el organismo de control, al advertir que la influencia pública del congresista podría contribuir a generar escenarios de radicalización y violencia verbal en un momento decisivo para el país.
La suspensión provisional permanecerá vigente hasta el 21 de junio, fecha en la que los colombianos acudirán nuevamente a las urnas para elegir al próximo presidente de la República.
La Procuraduría insistió en que la medida no busca censurar opiniones políticas ni limitar la libertad de expresión, sino exigir mayor responsabilidad en el discurso de quienes ejercen funciones públicas. “Lo que se busca no es el silencio ni una prohibición de expresar ideas y opiniones, sino asumir una especial cautela frente a lo que se dice y cómo se dice”, sostuvo la entidad.
Lejos de retractarse, Agmeth Scaff reaccionó desafiando la decisión. En declaraciones posteriores aseguró que no retirará ninguna de sus afirmaciones y calificó la sanción como desproporcionada.
“No me retracto en lo absoluto”, afirmó el congresista, quien además cuestionó que se le suspenda por expresiones que, según él, son frecuentes en el debate político nacional.
Scaff también lanzó duras críticas contra los organismos de control, insinuando una supuesta inclinación política en medio del proceso electoral. “Definitivamente algo extraño está ocurriendo aquí; se está notando demasiado hacia dónde está la inclinación”, manifestó.
La suspensión del representante del Pacto Histórico abre un nuevo capítulo en la batalla política que enfrenta a los sectores que respaldan a Abelardo de la Espriella y a quienes se oponen a su candidatura, en una campaña marcada por denuncias, señalamientos y crecientes enfrentamientos verbales.
A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial, el caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los límites de la libertad de expresión de los funcionarios públicos y el papel de las instituciones en la preservación de la llamada “paz electoral”.
