Popayán amaneció este viernes 19 de diciembre al filo del horror. Un intento de atentado con explosivos fue frustrado en el barrio Bolívar, cuando una camioneta acondicionada como vehículo bomba fue abandonada a escasos metros de la estación sur de la Policía Metropolitana, en una zona residencial y comercial de alta afluencia.
El hallazgo se produjo poco antes de las 6:00 de la mañana, cuando comerciantes y residentes del sector detectaron una Toyota Land Cruiser Prado blanca estacionada de manera sospechosa junto al parque Mosquera. La cercanía del vehículo a la estación policial encendió las alarmas y llevó a la comunidad a alertar de inmediato a las autoridades, una reacción que resultó clave para evitar una tragedia de grandes proporciones.
Tras la alerta, la Policía Nacional activó el protocolo de seguridad, acordonó el área y desplegó unidades antiexplosivos, mientras se ordenaba la evacuación preventiva de varias viviendas y locales comerciales. Videos difundidos en redes sociales muestran que el automotor habría chocado previamente contra una valla de seguridad, antes de quedar abandonado en el lugar.
Testigos afirmaron que una persona descendió del vehículo y huyó, lo que reforzó la hipótesis de un atentado planeado. Minutos después, los técnicos especializados confirmaron que en el interior de la camioneta había una carga explosiva, presuntamente lista para ser detonada de manera remota.
El coronel Jeyson López, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Popayán, informó que el intento de ataque se registró hacia las 5:50 a. m. y destacó que la alerta inicial provino directamente de los comerciantes del sector.
“Gracias a la información oportuna de la ciudadanía y al trabajo de nuestra Policía Judicial, se logró el procedimiento correspondiente y la desactivación del vehículo”, señaló el oficial.
El alcalde Juan Carlos Muñoz se desplazó hasta la zona para acompañar el operativo y conocer de primera mano la situación de seguridad, mientras las autoridades pidieron a la población mantenerse alejada del sector durante el desarrollo de las investigaciones.
El frustrado atentado ocurre en un contexto altamente sensible para el Cauca. Apenas un día después de la visita del ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quien había anunciado un refuerzo del pie de fuerza en la capital caucana, la ciudad vuelve a quedar en el centro de la violencia armada.
La región atraviesa una escalada crítica, marcada por el reciente paro armado del ELN entre el 14 y el 17 de diciembre y por ataques sistemáticos contra la Fuerza Pública. En ese mismo escenario, el municipio de Buenos Aires, al norte del departamento, fue atacado durante más de diez horas por disidencias de ‘Iván Mordisco’, dejando ocho policías heridos y graves daños a la estación policial.
Aunque por ahora no hay responsables identificados, las autoridades no descartan que el intento de atentado esté relacionado con las estructuras armadas que operan en el Cauca y que han intensificado su ofensiva en los últimos días.
Popayán evitó una tragedia por minutos. Esta vez, la alerta ciudadana marcó la diferencia y frenó lo que pudo convertirse en uno de los ataques más graves contra la Fuerza Pública y la población civil en la capital caucana. La pregunta que queda es cuántas alertas más serán necesarias para contener una violencia que sigue avanzando sin tregua.
