La crisis en el sector arrocero se profundiza tras las recientes declaraciones del presidente de la República, en su reciente consejo de ministros, en donde rechazó de manera tajante la posibilidad de otorgar subsidios a los molineros y terratenientes. Las afirmaciones del mandatario, sumadas a la decisión de no convocar a una nueva mesa de diálogos, han generado indignación entre los productores, que se mantienen firmes en el paro iniciado hace varios días.
Durante un pronunciamiento oficial, el presidente expresó su escepticismo frente a los verdaderos beneficiarios de las ayudas solicitadas por el gremio arrocero. “Los terratenientes son los dueños de las tierras que entregan en arriendo a los pequeños productores… Vaya a saber quiénes son esos terratenientes”, afirmó el jefe de Estado. Además, subrayó que el país no debería depender de subsidios, sino enfocarse en una transformación productiva que le permita convertirse en un exportador de arroz a nivel mundial.
Sin embargo, el discurso presidencial fue recibido con molestia por los representantes del sector arrocero, quienes consideran que las declaraciones deslegitiman sus reclamos y desconocen la difícil situación que atraviesan miles de pequeños productores.
El gremio sostiene que la negativa del Gobierno a negociar un pliego de peticiones que contempla precios justos de sustentación, control a las importaciones y alivios financieros, los obliga a seguir con las movilizaciones. Hasta el momento, no se ha planteado una nueva fecha para reactivar el diálogo.
Mientras tanto, el paro se extiende a varias regiones del país, con bloqueos en vías principales y protestas en zonas productoras. Los efectos comienzan a sentirse en los mercados, donde se reportan incrementos en el precio del arroz y dificultades de abastecimiento.
El presidente, por su parte, reiteró que el Gobierno mantendrá su postura de no subsidiar a actores que, en su opinión, distorsionan el mercado y frenan la modernización del sector.
Entre tanto, los arroceros insisten en que sin una mesa de diálogo abierta y sin respuestas concretas, el paro continuará de manera indefinida.