A menos de un mes de la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia, un video grabado en Florencia, Caquetá, se convirtió en el nuevo símbolo de la profunda polarización política que atraviesa el país.
La escena, difundida ampliamente en redes sociales, muestra el momento en que un profesor decide dejar de comprar panela a un vendedor ambulante de la tercera edad, identificado como “Don Luis Felipe”, al considerar que el comerciante respaldó políticamente al presidente electo.
El episodio ocurrió cuando el adulto mayor, quien recorre las calles ofreciendo panela para sostener su economía, llegó a una vivienda donde acostumbraba vender su producto. Esta vez, sin embargo, recibió una respuesta inesperada.
“No me vuelva a dejar nada. Con mi familia hemos decidido, después de estas elecciones, comprarles directamente a los campesinos”, le manifestó el propietario del inmueble mientras grababa la conversación.
Acto seguido explicó que su decisión obedecía a razones políticas. “Yo no voy a seguir comprándole cosas a la gente que votó para que nos destripen a nosotros”, afirmó.
El hombre, quien aseguró ser docente, sostuvo que su postura responde a una decisión de “coherencia” con las causas sociales que dice haber defendido durante años.
Según sus palabras, ha participado en movilizaciones en favor de los campesinos, del aumento del bono pensional para adultos mayores y de la gratuidad en la educación superior, por lo que considera incompatible apoyar económicamente a personas cuyas posiciones políticas, a su juicio, contradicen esas luchas.
Frente a las palabras del comprador, el vendedor respondió sin confrontación. Con voz entrecortada y evidente tristeza, simplemente dijo: “Bueno, señor, y con mucho gusto.” Acto seguido tomó su mercancía y se retiró del lugar.
La grabación provocó una fuerte discusión en redes sociales. Mientras algunos usuarios defendieron el derecho del profesor a decidir libremente a quién comprarle, otros cuestionaron que las diferencias políticas estén llegando al punto de afectar relaciones comerciales y humanas entre vecinos.
Entre los comentarios aparecieron mensajes como: “¿Entonces hay que mostrar el tarjetón marcado antes de vender cualquier cosa?”; “Qué tristeza que la política llegue hasta este punto”; “Está en su derecho de comprarle a quien quiera”; “Lo preocupante es convertir el voto en motivo de discriminación”.
Al mismo tiempo, decenas de internautas expresaron solidaridad con “Don Luis Felipe” y promovieron iniciativas para apoyarlo comprándole la panela que vende diariamente.
Aunque el presidente electo asumirá el cargo el próximo 7 de agosto de 2026, el país sigue registrando episodios de confrontación política que trascienden el debate institucional y comienzan a reflejarse en la vida cotidiana.
Mientras unos defienden el derecho de cada ciudadano a ejercer un consumo acorde con sus convicciones, otros advierten que convertir la preferencia política en un criterio para romper vínculos comerciales y personales profundiza la fractura social que dejaron las elecciones.
