Luego de una convulsionada jornada del lunes 16 de junio de 2025 por la complejidad del estado de salud del senador Miguel Uribe Turbay ―por una intervención quirúrgica de urgencia, tras 10 días de haber sido víctima de un atentado en medio de un mitin en el occidente de Bogotá―, la Fundación Santa Fe volvió a emitir un nuevo parte médico.
Sobre las 7:10 a. m. del martes 17 de junio, la clínica entregó el undécimo parte médico sobre el estado del funcionario, en el cual ratificó que continúa en estado crítico: “El paciente Miguel Uribe Turbay continúa en la unidad de cuidados intensivos, con manejo multidisciplinario con soporte y monitoreo hemodinámico y neurológico. Persiste su condición clínica de máxima gravedad, con pronóstico reservado”.
A las 7:00 a. m. del lunes, 16 de junio, la institución médica confirmó que el precandidato a las elecciones de 2026 había sido intervenido nuevamente para complementar el procedimiento inicial, afirmando que su estado de salud continuaba siendo crítico, con un pronóstico reservado.
“En el curso de las últimas horas se le realizó una intervención quirúrgica complementaria al procedimiento inicial. El control tomográfico cerebral postoperatorio evidencia los resultados esperados sin observarse cambios significativos adicionales a los previamente identificados”, se lee en el reporte médico.
No obstante, dos horas después, a las 9:00 a. m., la Fundación Santa Fe informó a la opinión pública que el funcionario fue trasladado de urgencias a una sala de cirugía por cuenta de un sangrado interno en la zona del cerebro.
En medio de la incertidumbre, en horas de la tarde del mismo día se conoció el resultado de la intervención, en el que la clínica señaló de “extrema gravedad” la condición de Miguel Uribe.
“La Fundación Santa Fe de Bogotá informa, por solicitud de la familia, que el paciente Miguel Uribe Turbay salió de cirugía y su condición es extremadamente crítica, caracterizada por edema cerebral persistente y sangrado intracerebral de difícil control. Por lo anterior, la condición del paciente es de la máxima gravedad, continuará su monitoreo continuo con un pronóstico reservado”, indicó el centro asistencial en su reporte.
En medio del complejo panorama, familiares, allegados y ciudadanos no pierden la fe de que pueda ocurrir un milagro en la salud de Uribe Turbay, por lo que su esposa, María Claudia Tarazona, en horas de la noche, horas después de conocerse el último parte médico, salió a las afueras de la Fundación, entregó unas breves declaraciones a los medios de comunicación y solicitó a todo el país continuar en oración para que libre los momentos más críticos que ha tenido que vivir desde que fue internado por lesiones ocasionadas por un arma de fuego.
