Iván Cepeda, senador y candidato presidencial del Pacto Amplio, se consolida como el gran favorito en la carrera hacia la Casa de Nariño, según la más reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría en alianza con la revista Cambio. Con 28,2% de intención de voto, Cepeda no solo encabeza el sondeo, sino que marca una distancia contundente frente a un abanico de aspirantes dispersos y sin liderazgo claro.
El dato no es menor. Cepeda casi duplica a su más cercano perseguidor, Abelardo de la Espriella, quien aparece con 15,5%, y deja al descubierto una derecha y centroderecha atomizadas, incapaces —por ahora— de construir una opción competitiva.
En ese escenario de fragmentación, el centro político intenta reorganizarse. Sergio Fajardo (9,8%) y Claudia López (3,7%) emergen como piezas de una posible alianza que, de concretarse, podría alterar el orden de la contienda. La suma de ambos (13,5%) se acercaría a De la Espriella y superaría incluso el bloque completo de la Gran Consulta por Colombia, que en conjunto alcanza el 13%. Para Cambio, esta hipótesis convierte al centro en un actor bisagra con opción real de disputar el paso a la segunda vuelta.
Más abajo, la carrera se diluye entre nombres con apoyos marginales: Vicky Dávila (2,4%), Paloma Valencia (2,3%), Juan Manuel Galán (2%), seguidos por Juan Daniel Oviedo, Enrique Peñalosa y Juan Carlos Pinzón, todos por debajo del 2%. La lista se alarga con aspirantes que no superan el 1%, reflejo de una oferta electoral saturada y un electorado exhausto.
Pero el verdadero protagonista silencioso del sondeo no es un candidato, sino el descontento. La opción “ninguno” (16,1%), los indecisos (7,5%) y el voto en blanco (2,3%) suman una bolsa volátil capaz de redefinir cualquier escenario. En todos los cruces de segunda vuelta, más del 29% del electorado se mantiene al margen de las preferencias, una bomba de tiempo para las campañas tradicionales.
Las proyecciones posteriores a las consultas de marzo refuerzan la ventaja de Cepeda: 33,4% en primera vuelta, aún lejos del 51% que evitaría el balotaje, pero suficiente para mantener el control del pulso electoral. En una eventual segunda vuelta, el candidato del Pacto Amplio vencería a todos sus rivales, aunque con márgenes variables y altos niveles de indecisión. Frente a De la Espriella, Cepeda obtendría 45,2%; ante Fajardo, 40,7%; y contra Paloma Valencia, un contundente 47,7%.
La encuesta, realizada de manera presencial entre el 15 y el 21 de enero en 56 municipios con 2.202 personas, deja una conclusión incómoda para muchos sectores y es que hay un favorito claro, pero también un país dividido, desconfiado y con un enorme caudal de votos sin dueño. En ese terreno incierto, cualquier error, alianza o ruptura podría cambiarlo todo.
