En una decisión que reconfigura de fondo el negocio de los medicamentos en Colombia y abre un intenso debate político y económico, el Gobierno nacional anunció que La Rebaja S.A.S. se consolidará como gestor y administrador farmacéutico del Estado, dejando atrás su rol tradicional como simple cadena comercial para convertirse en una pieza estratégica del sistema público de salud.
El anuncio fue realizado a través de la Superintendencia de la Economía Solidaria y formalizado en un comunicado conjunto con La Rebaja S.A.S., en el marco de una nueva fase de la intervención a Copservir, la histórica cooperativa que durante décadas fue propietaria de la cadena de droguerías.
Según la Supersolidaria, La Rebaja pasará a operar bajo una nueva línea denominada “La Rebaja Institucional”, con la que administrará procesos de dispensación y operación farmacéutica para entidades públicas, en articulación directa con el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud.
En la práctica, esto significa que el Estado entra de lleno al negocio de la compra, administración y entrega de medicamentos, uno de los sectores más sensibles y costosos del sistema de salud colombiano.
El objetivo central de esta apuesta es crear una línea institucional de dispensación pública, que permita al Estado reducir intermediarios, negociar directamente precios y fortalecer su capacidad operativa en el suministro de medicamentos.
Desde el Gobierno se ha reiterado que la dependencia de operadores privados ha sido uno de los principales cuellos de botella del sistema. Con La Rebaja convertida en gestor farmacéutico estatal, el Ejecutivo busca romper ese esquema y avanzar hacia una central pública de compras, uno de los pilares del proyecto de salud de Petro.
