Luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) le cerrara la puerta al exalcalde de Medellín Daniel Quintero Calle para participar en la consulta presidencial del Frente por la Vida, programada para el próximo 8 de marzo, su esposa, Diana Osorio, anunció que asumirá la candidatura presidencial, en una jugada que ya sacude el tablero político nacional.
El anuncio lo hizo la propia exgestora social de Medellín a través de un video publicado en redes sociales, en el que confirmó haber recibido el ofrecimiento del Partido del Trabajo de Colombia (PTC) para entrar a la contienda, con el argumento de fortalecer la presencia femenina en las consultas interpartidistas. El mensaje fue directo y con tono político, la salida de Quintero no significará la desaparición de su proyecto del escenario electoral.
La decisión que detonó el relevo fue adoptada por el CNE mediante la Resolución 889 del 27 de enero de 2026, con la cual se rechazó la postulación de Quintero Calle, quien pretendía competir en la consulta tras recibir el aval del Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO). El organismo electoral fue categórico al señalar que no es posible “aceptar la inscripción de una precandidatura de un ciudadano que participó en una consulta en la que fue derrotado y, además, pretenda hacerlo por una agrupación política diferente”, por ser contrario a la Constitución y a la ley.
En concreto, el artículo 7 de la Ley Estatutaria 1475 de 2011 impide que un aspirante participe en procesos similares organizados por diferentes movimientos políticos dentro de la misma contienda electoral, cerrando así cualquier posibilidad jurídica para Quintero en esa consulta.
Con el camino bloqueado para el exalcalde —quien además enfrenta imputaciones judiciales—, el PTC formalizó su respaldo a Diana Osorio, el mismo partido que ya avaló al exgobernador Camilo Romero. En una carta pública, la colectividad fue explícita: “Colombia necesita más mujeres liderando. Mujeres con criterio, valentía y vocación de servicio; mujeres que no pidan permiso para defender sus ideas”.
Osorio, por su parte, agradeció el ofrecimiento y dejó claro que la decisión tiene una carga política y simbólica. “Recibo esta invitación con mucha gratitud, porque viene de quienes creen que la política debe ser para la gente y no para los poderosos de siempre”, afirmó.
Aunque no confirmó de inmediato su inscripción formal, anunció que en los próximos días se pronunciará de fondo sobre el camino a seguir, asegurando que su reflexión estará orientada “a la unidad del progresismo” y a la construcción de “una vida digna para hombres y mujeres en todos los rincones de Colombia”.
Para algunos, se trata de una estrategia para mantener vivo el proyecto político de Quintero tras el revés del CNE; para otros, una apuesta legítima que reabre el debate sobre el papel de las mujeres en la disputa por el poder.
