Las organizaciones sociales y sindicales de Ibagué dieron un giro a la protesta anunciada. Aunque desistieron del paro que había sido convocado en días anteriores, confirmaron que la inconformidad ciudadana sigue viva y se trasladará este miércoles 28 de enero, a las 10:00 de la mañana, a las afueras del Palacio de Justicia, con la realización de un plantón pacífico en defensa del salario mínimo vital.
Centrales obreras, sindicatos, veedurías ciudadanas y representantes de las Juntas de Acción Comunal tomaron la decisión tras una reunión en la que evaluaron el impacto económico que enfrentan miles de familias ibaguereñas, especialmente por el incremento en la tarifa del transporte público, un golpe directo —según advierten— al ingreso de trabajadores que devengan el salario mínimo.
Durante la jornada de protesta se dará lectura a un comunicado dirigido a la opinión pública, en el que se expondrán las preocupaciones ciudadanas frente al deterioro del poder adquisitivo y se reiterará la exigencia de medidas urgentes que protejan el salario mínimo vital y garanticen el derecho a un transporte público digno y accesible.
Los voceros de las organizaciones aclararon que la suspensión del paro no significa un retroceso, sino un cambio de estrategia mientras se aguarda el fallo de la acción de tutela interpuesta ante el Juzgado Octavo Municipal, mediante la cual se busca frenar decisiones que, a su juicio, afectan directamente el bolsillo de los usuarios del transporte público.
Advirtieron además que, si la respuesta judicial no es favorable, continuarán las acciones jurídicas y las movilizaciones pacíficas, e incluso anunciaron la realización de un foro ciudadano para explicar a la comunidad el alcance del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) y sus efectos reales sobre los usuarios.
Finalmente, las organizaciones hicieron un llamado a la ciudadanía para que participe de manera pacífica, consciente y organizada en el plantón y en los espacios de diálogo que se abrirán en la ciudad, mientras el debate por el salario mínimo, el transporte y el costo de vida empieza a tomar fuerza en la agenda pública de Ibagué.
