El presidente electo Abelardo de la Espriella llegará este jueves a Chiquinquirá, Boyacá, para cumplir una promesa que, según aseguró, hizo durante la campaña presidencial a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, patrona de Colombia. La visita, de profundo significado religioso para el mandatario entrante, se produce en medio de una intensa agenda política y de seguridad que ha marcado las semanas posteriores a su elección.
La jornada comenzará a las 11:00 de la mañana con una misa campal en la Plaza de La Libertad, presidida por monseñor Ramón Alberto Rolón, obispo de la Diócesis de Chiquinquirá, en homenaje a Nuestra Señora del Rosario.
Inicialmente, el encuentro estaba previsto para el último fin de semana de junio, pero debió aplazarse por compromisos adquiridos por el mandatario electo en Antioquia y Nariño, donde visitó los santuarios de San Pedro de los Milagros y Las Lajas.
“Queridos compatriotas de Chiquinquirá, teníamos toda la ilusión de poder estar hoy dándole gracias a nuestra Virgen de Chiquinquirá, porque le hice una promesa. Lamentablemente, por cuestiones de tiempo no alcanzamos”, expresó De la Espriella al anunciar el cambio de fecha.
Fuentes del equipo del presidente electo confirmaron que el próximo 19 de julio regresará a Boyacá para sostener un encuentro con los alcaldes del departamento y con el gobernador Carlos Amaya, con quien protagonizó fuertes diferencias durante la campaña presidencial.
Tras conocerse el resultado de la segunda vuelta, Amaya reconoció el triunfo de De la Espriella y aseguró que trabajará de manera institucional con el nuevo Gobierno.
“Como demócratas, aceptar los resultados. El pueblo colombiano habló y a mí como gobernador me toca trabajar por Boyacá”, manifestó el mandatario departamental, quien además hizo un llamado a superar la polarización política.
Durante un reciente encuentro en Cúcuta, el presidente electo anunció uno de los cambios que implementará desde el inicio de su administración: eliminar los intermediarios políticos entre el Gobierno Nacional y las administraciones municipales.

Según explicó, los alcaldes podrán presentar directamente sus proyectos al Ejecutivo y hacer seguimiento a las inversiones sin recurrir a gestiones políticas.
“Aquí vamos a hacer inversión, pero voy a exigir que se respete cada peso de los colombianos. No voy a aceptar politiquería ni corrupción de ninguna clase”, afirmó.
Al encuentro asistieron el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, junto con los alcaldes de Cúcuta, Pamplona, El Zulia, Los Patios, Ocaña y Tibú, quienes expusieron las principales necesidades del departamento.
Desde la capital nortesantandereana, De la Espriella también lanzó uno de los mensajes más contundentes desde que fue elegido presidente.
El mandatario declaró como objetivos militares a alias Alfred, señalado como integrante del Frente de Guerra Nororiental del ELN, y a alias Andrey, comandante del Frente 33 de las disidencias de las Farc lideradas por alias Calarcá.
“Aprovecho los micrófonos de todos los medios que nos acompañan para declarar a alias Alfred y a alias Andrey objetivos militares del Gobierno del Tigre”, afirmó.
“Tienen un mes para entregarse; de lo contrario, vamos a ir por ustedes y les haremos sentir todo el peso de la ley y del Estado de derecho”.
Los dos jefes armados son señalados por las autoridades de dirigir acciones violentas en la región del Catatumbo, donde persisten enfrentamientos, desplazamientos forzados, confinamientos de comunidades rurales y una de las crisis humanitarias más complejas que enfrenta actualmente el país.
Mientras avanza el proceso de empalme con el Gobierno saliente, Abelardo de la Espriella combina actos simbólicos, como el cumplimiento de su promesa religiosa en Chiquinquirá, con anuncios que anticipan el enfoque de su administración en materia de seguridad, lucha contra la corrupción y relación directa con las autoridades territoriales, ejes que ha definido como prioritarios para el inicio de su mandato el próximo 7 de agosto.
