En una votación que sorprendió a buena parte del escenario político nacional, el senador del Centro Democrático, Honorio Henríquez, fue elegido presidente del Senado de la República para el primer año legislativo del periodo 2026-2030 con 56 votos, en una jornada marcada por el respaldo de varios integrantes del Pacto Histórico, una imagen que hasta hace poco parecía impensable en el Congreso.
La elección generó controversia luego de que algunos congresistas del Pacto Histórico exhibieran públicamente sus papeletas marcadas a favor del candidato del uribismo, desatando interrogantes sobre un posible acercamiento entre dos fuerzas políticas que durante años han protagonizado fuertes enfrentamientos ideológicos.
Sin embargo, Henríquez salió al paso de las especulaciones y aseguró que el respaldo recibido no representa un acuerdo político ni un cambio de principios entre ambas colectividades.
“Ni ellos han cedido en sus ideologías ni nosotros en las nuestras. Ellos no han renunciado a sus principios y nosotros tampoco. La independencia de poderes es fundamental y en ese punto coincidimos”, afirmó el nuevo presidente del Senado.
El dirigente del Centro Democrático insistió en que su partido mantiene intacta su identidad política y rechazó cualquier interpretación de una alianza con el oficialismo.
“Somos un partido coherente. No nos acomodamos a los vaivenes de las definiciones electorales. Tenemos una doctrina, unos principios y unos valores que seguiremos defendiendo”, manifestó.
Pese a la polarización que ha caracterizado la política colombiana en los últimos años, Henríquez sorprendió con un mensaje de reconciliación dirigido al país. Durante su intervención invitó a reducir el tono de la confrontación y propuso construir consensos entre sectores con profundas diferencias.
“Queremos construir entre los diferentes, dejar a un lado los ánimos de agresión y trabajar con una mentalidad de construcción colectiva”, expresó.
Uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió cuando, en entrevista con Caracol Radio, agradeció públicamente al senador Iván Cepeda, una de las principales figuras del Pacto Histórico y antiguo rival político del uribismo.
Henríquez aseguró que espera reunirse con Cepeda para abrir espacios de diálogo y buscar acuerdos en beneficio del país.
“Quiero sentarme con el senador Iván Cepeda para tratar de construir acuerdos en medio de la diferencia. Colombia necesita bajar los ánimos y avanzar por el camino del respeto institucional”, señaló.
En su discurso de posesión también prometió ejercer una presidencia imparcial, garantizando igualdad de condiciones para todos los sectores políticos, sin importar si pertenecen a la oposición, al Gobierno o se declaran independientes.
Además, dejó claro que el Senado mantendrá su autonomía frente al Ejecutivo. Aunque aseguró que respaldará las iniciativas que beneficien a los colombianos, advirtió que continuará ejerciendo un control político firme y respetuoso de la Constitución.
La llegada de Honorio Henríquez a la Presidencia del Senado abre un nuevo capítulo en el Congreso de la República y deja una imagen que pocos anticipaban: sectores del Pacto Histórico respaldando al candidato del Centro Democrático. Para algunos analistas, el episodio refleja una apuesta por la gobernabilidad institucional; para otros, evidencia el inicio de una nueva etapa de reacomodos políticos tras las elecciones de 2026.
Lo cierto es que la elección del dirigente uribista ya se convirtió en uno de los primeros movimientos políticos de alto impacto del nuevo periodo legislativo y promete reconfigurar las relaciones entre las principales fuerzas del Congreso en los próximos meses.
