La tragedia que sacudió al país el pasado 25 de abril en la vía Panamericana comienza a revelar los rostros de sus víctimas, pero no mitiga la indignación nacional. El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses confirmó que 15 de las 20 personas asesinadas en el atentado con explosivos en Cajibío, Cauca, ya fueron plenamente identificadas y entregadas a sus familias, en medio de un proceso marcado por el rigor forense y el dolor colectivo.
En un comunicado oficial, la entidad detalló que los cuerpos han sido sometidos a exhaustivos procedimientos técnico-científicos que permitieron establecer no solo sus identidades, sino también la composición de las víctimas: 15 mujeres y 5 hombres, todos mayores de edad. La información fue respaldada por el director general, Ariel Emilio Cortés Martínez, quien subrayó que el proceso se ha realizado bajo estándares de dignidad humana y atención integral a los familiares.
“Se ha logrado establecer la identidad de 15 cuerpos que ya fueron entregados a los familiares”, indicó la institución, mientras confirmó que aún continúan las labores especializadas para identificar a las cinco víctimas restantes, prolongando la angustia de quienes siguen sin respuestas.
El atentado ocurrió en uno de los corredores viales más estratégicos del país, que conecta a Cali con Popayán. Una carga explosiva fue activada en pleno tránsito vehicular, dejando al menos 20 muertos y más de 45 heridos. La escena posterior fue devastadora: vehículos reducidos a chatarra, un cráter en la carretera y la parálisis total de la movilidad en la zona.
El ataque no fue un hecho aislado. Ese mismo día, el suroccidente del país vivió una jornada violenta con múltiples acciones armadas, incluyendo el uso de drones explosivos y otras detonaciones que afectaron incluso a comunidades indígenas. En apenas 48 horas, autoridades reportaron al menos 26 hechos violentos en Cauca y Valle del Cauca, evidenciando una escalada que prende las alarmas a nivel nacional.
El presidente Gustavo Petro atribuyó los ataques a disidencias de las Farc lideradas por alias Iván Mordisco, lanzando un duro mensaje: “Son terroristas, fascistas y narcotraficantes (…) Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”.
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, expresó solidaridad con las víctimas y reiteró el compromiso institucional: “No hay palabras que reparen este dolor, pero sí un compromiso absoluto para que no vuelva a ocurrir”.
Desde el territorio, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, lanzó un llamado urgente al Gobierno Nacional: “El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie. Estamos ante una escalada terrorista que exige respuestas inmediatas”.
Mientras Medicina Legal avanza en la identificación de los cuerpos restantes, el país enfrenta una verdad incómoda: la guerra sigue cobrando vidas en las carreteras, y la promesa de seguridad continúa siendo una deuda pendiente.
