La reciente sanción de la Procuraduría contra el excomandante de estación de la Policía en Ibagué, Jorge Mario Molano Bedoya, por su responsabilidad en la muerte de Santiago Murillo, desató una nueva ola de reacciones. Entre ellas, la de su madre, Milena Meneses, quien calificó la decisión como un alivio parcial, pero insuficiente frente a la magnitud de la pérdida.
Tras más de tres años de lucha, Meneses aseguró que el fallo disciplinario representa un avance en medio de un proceso marcado por el dolor y la incertidumbre, aunque dejó claro que aún falta lo más importante: que se establezcan responsabilidades de fondo en todas las instancias judiciales.
“Es una luz en el camino ante tanto dolor, tanta espera. Siempre hemos tenido la convicción de que todo cae por su propio peso y así está sucediendo como tiene que ser”, expresó, en una declaración cargada de emotividad y firmeza.
Sin embargo, la madre fue contundente al advertir que la sanción no compensa la muerte de su hijo ni cierra el capítulo de exigencia de justicia. “Seguimos en la espera de que se haga la justicia real porque un privilegio perdido no recupera una vida inocente perdida”, afirmó.
El caso de Santiago Murillo se ha convertido en uno de los símbolos más sensibles de las denuncias por presunto abuso policial durante el Paro Nacional de Colombia 2021, especialmente en Ibagué, donde su muerte generó indignación y movilizaciones.
A pesar de la decisión disciplinaria, el proceso judicial sigue abierto y bajo la lupa de la opinión pública, en un contexto donde distintos sectores sociales continúan exigiendo verdad, justicia y garantías de no repetición frente a los hechos que marcaron uno de los episodios más convulsos del país en los últimos años.
