Venezuela enfrenta una de las peores tragedias naturales de su historia reciente luego de que dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieran el norte y centro del país, provocando el colapso de edificios, graves daños en la infraestructura y un saldo oficial que ya asciende a 188 personas fallecidas, más de 1.520 heridos y al menos 157 desaparecidos.
Los movimientos telúricos ocurrieron con apenas unos 40 segundos de diferencia y tuvieron su epicentro a 28 kilómetros al noroeste de Montalbán, una zona cercana a importantes complejos de refinación petrolera. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó que el segundo y más fuerte de los sismos alcanzó una magnitud preliminar de 7,5.
El impacto fue devastador. En Caracas y otras ciudades del país se reportó el colapso de edificios, daños estructurales en viviendas, hospitales y vías, además de interrupciones en algunos servicios. Pese a la magnitud del evento, los Centros de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos descartaron cualquier amenaza para el Caribe y cancelaron la advertencia inicial emitida tras los movimientos sísmicos.
Ante la magnitud de la emergencia, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó el estado de emergencia nacional y anunció el despliegue de organismos de socorro en las zonas más afectadas.
“Los servicios públicos mantienen su actividad y su despliegue a nivel nacional”, aseguró la funcionaria mientras continuaban las labores de búsqueda entre los escombros.
Las cifras de víctimas aumentaron con el paso de las horas a medida que los equipos de rescate accedían a edificios colapsados. Entre los fallecidos se confirmó la muerte de un ciudadano con nacionalidad italiana y venezolana, quien perdió la vida tras el derrumbe de una edificación en el estado de La Guaira.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia confirmó el fallecimiento y anunció el envío de personal especializado, aeronaves militares y equipos de emergencia para apoyar las labores humanitarias. El canciller Antonio Tajani señaló que la prioridad será asistir tanto a la población venezolana como a los cerca de 170.000 ciudadanos italianos que residen en ese país.

La tragedia también generó una rápida reacción desde Washington. El presidente Donald Trump ordenó un amplio operativo de asistencia humanitaria valorado en 150 millones de dólares, destinado a fortalecer las operaciones de rescate y atención a los damnificados.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, informó que, por instrucciones del mandatario estadounidense, se activó un operativo conjunto entre el Departamento de Estado, el Departamento de Guerra y el Comando Sur para movilizar ayuda especializada hacia Venezuela.
Como parte de la respuesta fueron desplegados equipos de búsqueda y rescate provenientes de Fairfax County y Los Ángeles, considerados entre los más experimentados del mundo en atención de desastres naturales.
“El objetivo es claro: salvar vidas y entregar rápidamente ayuda crítica donde más se necesita”, afirmó Hegseth al confirmar el inicio del puente humanitario.
Mientras tanto, la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado expresó su solidaridad con las familias afectadas y pidió unidad nacional frente a la tragedia.
“Que Dios proteja a cada venezolano, a nuestras familias y a nuestros hogares. Hoy, más unidos que nunca”, escribió en la red social X.
La emergencia también desató una ola de solidaridad internacional. Artistas, creadores de contenido, organizaciones humanitarias e instituciones comenzaron campañas para recaudar recursos y suministros destinados a las miles de personas que perdieron sus hogares.
Venezuela es un país con importante actividad sísmica. Entre los antecedentes más trágicos figuran el terremoto de Caracas de 1967, que dejó 236 muertos, y el de Cariaco, en 1997, con 73 víctimas fatales. Sin embargo, la magnitud del desastre actual ya lo ubica entre los episodios más devastadores registrados en las últimas décadas.
Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate entre toneladas de escombros, las autoridades temen que el número de víctimas siga aumentando en las próximas horas, debido a la cantidad de personas que permanecen desaparecidas bajo estructuras colapsadas.
