Un caso que parecía cerrado con una nota de despedida y un carro abandonado terminó revelando una elaborada fuga. James Clacher, un hombre de 57 años oriundo de Bellshill, Escocia, fue sentenciado a ocho años de prisión luego de fingir su propia muerte para escapar de la justicia tras ser acusado de agresiones sexuales contra dos mujeres.
Clacher desapareció en mayo de 2022, dejando atrás una nota que hacía creer a las autoridades que se había quitado la vida en el área de Loch Long, en Argyll. Su vehículo fue hallado en un parqueadero cercano al lago, lo que reforzó la hipótesis de un suicidio. Sin embargo, tras casi dos años de búsqueda internacional, la verdad salió a la luz: el hombre seguía vivo y se había refugiado en España.
Según informó la Policía de Escocia, Clacher fue localizado en mayo de 2024 en la Costa del Sol, donde llevaba una vida aparentemente normal. Fue arrestado mientras hacía ejercicio en un gimnasio al aire libre frente a la playa. “Se encontraba utilizando los aparatos de entrenamiento cuando fue inmovilizado por agentes españoles en cumplimiento de una orden internacional de captura”, detalló el comunicado oficial.
El Tribunal Superior de Glasgow lo declaró culpable de dos delitos de agresión sexual, ocurridos en agosto de 2019 y septiembre de 2020. De acuerdo con la investigación, Clacher conoció a sus víctimas a través de aplicaciones de citas: a una en Tinder, a quien atacó minutos después de llegar a su casa en Ayrshire; y a la segunda en Bumble, a la que abusó en su vivienda en Glasgow.
“Es muy difícil comprender la angustia y el sufrimiento que las acciones de Clacher han causado. Esperamos que esta sentencia brinde a sus víctimas algún tipo de consuelo y cierre mientras enfrenta las consecuencias de sus atroces actos”, declaró el inspector detective Bruce Fyfe, encargado del caso.
Las autoridades desplegaron durante meses un amplio operativo para localizarlo, con el apoyo de unidades caninas, marítimas, aéreas y de investigación financiera. Fue solo después de una revisión de movimientos bancarios y registros migratorios que se descubrió que Clacher había fingido su muerte para huir del país.
La colaboración entre la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) del Reino Unido y la Policía Española fue clave para su captura y extradición. “Este caso demuestra nuestro compromiso con la investigación de delitos graves y con la persecución de quienes intentan evadir la justicia, sin importar dónde se escondan”, añadió Fyfe.
El pasado 1 de octubre de 2025, el Tribunal Superior de Edimburgo dictó su condena: ocho años de cárcel, su inclusión en el Registro de Delincuentes Sexuales y una orden de no acoso por 10 años.
Finalmente, la Policía de Escocia reiteró su llamado a las víctimas de abuso a denunciar.
“Si alguien ha sufrido violencia sexual, no dude en comunicarse con nosotros. Contamos con oficiales especialmente capacitados para acompañarlo y garantizar que reciba todo el apoyo que necesita”, enfatizó el inspector Fyfe.
Con su detención, se cerró uno de los casos más insólitos de los últimos años en Escocia: el de un agresor que fingió su muerte, huyó del país y terminó atrapado mientras hacía ejercicio bajo el sol del Mediterráneo.
