En un giro que sacude los escenarios judicial, político y de seguridad internacional, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia emitió este miércoles 26 de noviembre de 2025 concepto favorable para la extradición a Estados Unidos de Wisam Nagib Keherfan Okde, señalado de operar una estructura criminal global que conectaba al régimen sirio de Bashar Al-Assad con la guerrilla del ELN, el Cártel de Sinaloa y redes de blanqueo de capitales en África.
La decisión, votada de forma unánime por los nueve magistrados de la Sala, avala la solicitud presentada por la Corte Distrital del Este de Virginia, donde Keherfan Okde —alias Wissam, Plumita, Simón o Alex— enfrenta cargos por concierto para delinquir, tráfico de drogas, financiación del terrorismo y lavado de activos.
De acuerdo con documentos revelados por Semana, el acusado es descrito como un traficante con base en Líbano que habría aprovechado su “alto nivel de acceso al Gobierno sirio bajo el régimen de Assad” para facilitar operaciones ilegales a gran escala.
La acusación estadounidense sostiene que Keherfan Okde participó directamente en el desvío de armamento militar del régimen sirio al ELN entre abril de 2024 y 2025, supuestamente en intercambios pagados con cientos de kilogramos de cocaína.
Incluso después de la caída del régimen de Assad en diciembre de 2024, el acusado habría mantenido acceso a armas suministradas a Siria por Rusia e Irán.
Entre las pruebas clave figura una reunión grabada por un colaborador encubierto de las autoridades estadounidenses, donde el acusado se presenta como “un lavador de dinero de alto rango” capaz de manejar contratos millonarios fuera de su zona habitual de operación.
El expediente también revela los tentáculos globales de la estructura, que habría movido millones de dólares entre Estados Unidos, Colombia, México, África y Medio Oriente, utilizando transferencias bancarias, rutas aéreas, criptomonedas y entregas de efectivo en países como Ghana y Marruecos.
Una investigación paralela citada por un medio de comunicación internacional detalla que en la red también operaban:
Antoine Kassis, alias Tony o Wadad, narcotraficante con acceso directo al régimen sirio.
Alirio Rafael Quintero-Quintero, alias Fakir, coordinador de operaciones de lavado para el Cártel de Sinaloa y para el ELN.
Los documentos describen a Keherfan Okde como el líder financiero dentro del esquema, encargado de blanquear dinero del narcotráfico internacional y canalizar recursos hacia organizaciones terroristas.
La Sala Penal estudió el principio de doble incriminación y concluyó que los delitos imputados por EE. UU. también son punibles bajo la legislación colombiana.
La defensa alegó inconsistencias en los documentos enviados por Washington y un supuesto “concepto desfavorable”, argumentos que la Corte descartó tajantemente: “No existe impedimento para su estudio”, precisó la resolución.
El fallo condiciona la entrega del acusado a que Estados Unidos garantice:
- Que no se le impondrá la pena de muerte.
- Que se respetarán todas sus garantías procesales.
La ponencia estuvo a cargo del magistrado Diego Corredor.
Con el aval judicial ya en firme, el trámite pasa al escritorio del ministro de Justicia, Andrés Idárraga, encargado de emitir un concepto administrativo previo a la firma final del presidente Gustavo Petro.
Si el Ejecutivo confirma la extradición, Colombia entregaría a un hombre que —según las autoridades de EE. UU.— fue pieza clave en una de las redes criminales más sofisticadas del planeta, conectando al régimen sirio con la insurgencia colombiana, carteles mexicanos y mercados ilícitos en África y Medio Oriente.
La decisión promete desatar fuertes repercusiones políticas y diplomáticas en un momento especialmente tenso para las relaciones entre Bogotá, Washington y los gobiernos de la región.
