La guerra volvió a golpear de lleno el corazón de la ciudad ucraniana de Balakliya. Tres personas murieron y al menos diez resultaron heridas tras dos ataques rusos con misiles y drones que impactaron durante la noche del domingo en el centro urbano, según confirmó este lunes Vitali Karabanov, jefe de la administración militar local.
“Según información preliminar, tres personas murieron como resultado del ataque nocturno”, informó el funcionario, quien añadió que siguen llegando reportes sobre posibles heridos adicionales y que nueve lesionados ya fueron ingresados a hospitales cercanos. Entre las víctimas hay menores de edad.
El gobernador regional de Kharkiv, Oleg Synegubov, detalló que entre los heridos figuran una niña de 14 años, un niño de 12 y un hombre de 61 años, subrayando una vez más que los ataques indiscriminados contra zonas civiles continúan siendo parte de la estrategia rusa desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
Los bombardeos sobre Balakliya se suman a una serie de ataques casi diarios con drones y misiles que Moscú ha lanzado contra centros urbanos, infraestructura crítica y zonas residenciales. Solo el viernes, un ataque contra edificios en Kiev dejó siete muertos.
A medida que se acerca el invierno, Rusia intensifica los golpes contra plantas energéticas y nodos de distribución eléctrica, buscando presionar a la población y desgastar la resistencia ucraniana. Kiev, en respuesta, ha dirigido operaciones contra depósitos y refinerías en territorio ruso.
Mientras tanto, en el frente sur, el ejército ruso asegura haber tomado dos aldeas adicionales el domingo, consolidando avances que inquietan al gobierno ucraniano y elevan la presión sobre la necesidad de fortalecer las defensas aéreas.
En medio de esta escalada, el presidente Volodimir Zelensky viaja este lunes a París para avanzar en un acuerdo crucial con Francia destinado a reforzar la defensa antiaérea, un punto que el mandatario ha calificado como “prioritario y urgente” frente al incremento de ataques rusos.
La visita forma parte de una intensa gira por Europa Occidental que ya incluyó un pacto energético con Grecia y una escala prevista en España el martes. Zelensky aseguró días atrás que su gobierno trabaja en “un acuerdo histórico” con Francia en materia de seguridad y defensa.
El presidente Emmanuel Macron, a través del Elíseo, anunció que presentará propuestas concretas para permitir a Ucrania adquirir nuevos sistemas antiaéreos, destacando que la industria militar francesa está lista para respaldar ese esfuerzo.
Ambos líderes dieron inicio a la jornada en la base aérea de Villacoublay, donde observaron una presentación del caza Rafale, así como demostraciones de drones y del sistema de defensa aérea SAMP-T, clave para interceptar aviones de combate y misiles balísticos.
Actualmente, Ucrania dispone de una única batería operativa de SAMP-T. Francia confirmó que una nueva generación del sistema, más potente, estará disponible en 2027, aunque Kiev insiste en que su necesidad es inmediata.
La combinación de ataques recientes, avances en el frente y el viaje diplomático de Zelensky pinta un escenario de creciente tensión y urgencia. Mientras Balakliya llora a sus muertos y hospitales atienden a menores heridos, el gobierno ucraniano busca desesperadamente blindarse ante una temporada invernal que promete ser más devastadora que las anteriores.
