La operación se realizó en diferentes regiones del país y tendría entre sus principales movimientos el traslado de reconocidos cabecillas que permanecían recluidos en Itagüí.
Un amplio operativo penitenciario se desplegó en las últimas horas en diferentes regiones de Colombia, luego de que el Gobierno Nacional ordenara la reubicación de 117 internos considerados de alto perfil.
La medida, ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), contempla el traslado de los reclusos hacia establecimientos penitenciarios de mayor seguridad en Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.
De acuerdo con el Gobierno de Abelardo de la Espriella, la decisión tiene como principal objetivo impedir que personas privadas de la libertad continúen ejerciendo influencia sobre organizaciones criminales desde el interior de las cárceles.
Movimiento bajo estrictas medidas de seguridad
Uno de los procedimientos que generó mayor atención tuvo lugar en la cárcel La Paz, en Itagüí, Antioquia. Un video que circula en redes sociales permite observar una caravana de vehículos del Inpec utilizada durante el operativo de traslado.
Aunque las autoridades han entregado pocos detalles sobre el procedimiento, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, indicó que entre los internos movilizados se encuentran presuntos líderes de estructuras delincuenciales con influencia en Medellín, el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño.
Entre los nombres mencionados aparecen alias Douglas, Carlos Pesebre y El Indio, considerados por las autoridades como integrantes de alto nivel dentro de organizaciones criminales.
Cambio en la política penitenciaria
La operación es presentada por el nuevo Ejecutivo como una de sus primeras acciones para recuperar el control de las cárceles y evitar que estos establecimientos sean utilizados para coordinar actividades ilegales.
Desde la Presidencia se indicó que los traslados buscan fortalecer las condiciones de seguridad, garantizar el cumplimiento de las decisiones judiciales y reducir la capacidad de las estructuras criminales para mantener comunicaciones y operaciones desde prisión.
La administración también advirtió que las cárceles deben permanecer bajo control del Estado y que cualquier intento de utilizarlas como centros de coordinación delictiva será enfrentado por las autoridades.
Celebran los traslados en Medellín
El presidente del Concejo de Medellín, Alejandro De Bedout, calificó positivamente la salida de varios cabecillas de la cárcel de Itagüí y sostuvo que la medida representa un cambio frente al manejo que, según él, habían recibido algunos integrantes de organizaciones criminales durante los últimos años.
El concejal aseguró que entre los trasladados existen personas condenadas por delitos graves y cuestionó los beneficios que, desde su perspectiva, habrían tenido algunos privados de la libertad.
La operación también reavivó el debate sobre las negociaciones de paz con estructuras criminales y el manejo de los internos que han participado en procesos de diálogo con el Estado.
Por ahora, el Inpec continúa con los procedimientos de reubicación y las autoridades mantienen bajo reserva buena parte de los detalles relacionados con las rutas, destinos y dispositivos utilizados para garantizar la seguridad durante los traslados.
Con esta operación, el Gobierno Nacional envía una de sus primeras señales en materia penitenciaria y plantea una política enfocada en reducir el poder de las estructuras criminales dentro de las cárceles colombianas.
