La violencia volvió a golpear al municipio de Jamundí luego que un ataque con explosivos afectara la subestación de Policía del corregimiento de Potrerito en la mañana del sábado 9 de mayo. Las autoridades atribuyen la acción a las disidencias de las Farc dirigidas por alias “Iván Mordisco”.
Según información entregada por la Policía Metropolitana de Cali, los explosivos fueron lanzados desde drones y ocasionaron daños en la estructura policial. Tras el hecho, tropas del Ejército Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana desplegaron un operativo especial para recuperar el control de la zona y reforzar la seguridad en el corregimiento.
Aunque inicialmente circularon versiones sobre posibles policías lesionados, hasta el momento las autoridades no han confirmado víctimas y solo reportan afectaciones materiales.
Comunidad en alerta por nuevos ataques
El atentado en Potrerito se suma a otro episodio violento ocurrido días atrás en el corregimiento de Robles, también en Jamundí, donde hombres armados atacaron otra estación policial utilizando drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil.
Ese ataque dejó dos uniformados heridos y obligó a estudiantes y docentes de un colegio cercano a permanecer encerrados en las aulas mientras se desarrollaban los enfrentamientos entre la Fuerza Pública y los grupos armados ilegales.
Las investigaciones preliminares señalan como responsables a integrantes del frente Jaime Martínez, estructura de las disidencias de las Farc que mantiene presencia en sectores rurales del Valle del Cauca y Cauca.
Autoridades advierten sobre el aumento de la violencia
La defensora del Pueblo, Iris Marín, manifestó preocupación por la situación de orden público que enfrenta la región y aseguró que la entidad ha emitido varias alertas tempranas sobre la expansión y presión de grupos armados ilegales en la zona rural de Jamundí.
La funcionaria recorrió el municipio junto a la alcaldesa, Paola Castillo, y la personera municipal, Martha Isabel Gutiérrez, quienes reiteraron el llamado al Gobierno nacional para fortalecer las medidas de protección y garantizar la tranquilidad de las comunidades afectadas por la escalada violenta.
