El presidente Abelardo de la Espriella lanzó fuertes críticas contra la decisión del Senado de autorizar al expresidente Gustavo Petro para salir de Colombia durante un año y puso en duda los acuerdos políticos que habrían rodeado la votación.
El presidente Abelardo de la Espriella reaccionó con dureza a la decisión del Senado de la República de autorizar al expresidente Gustavo Petro para salir del país durante los próximos 12 meses.
La plenaria del Senado aprobó el permiso con 73 votos a favor y 11 en contra, permitiendo que Petro pueda viajar al exterior durante el año siguiente a la finalización de su mandato.
A través de sus redes sociales, De la Espriella cuestionó la decisión y consideró que resulta contradictorio otorgarle esta autorización a Petro en medio de los cuestionamientos que, según señaló, han rodeado a su administración.
“Darle luz verde a Petro para salir del país por un año después de los cientos de escándalos de corrupción que lo rodean es ilógico”, manifestó el mandatario.
El presidente también puso la lupa sobre las alianzas que se evidenciaron durante la votación y sugirió que detrás del respaldo a la solicitud del exmandatario podrían existir acuerdos políticos entre sectores que, en principio, mantienen posiciones ideológicas diferentes.
“Al parecer el partido de Petro tiene otro partido mayoritario que les acolita todo, ‘favor con favor se paga’, como dice el dicho, y más en las viejas prácticas de la política de siempre, qué mal…”, expresó De la Espriella.
La polémica se intensificó debido a que el Pacto Histórico y sectores del Centro Democrático coincidieron en respaldar la autorización. Según reportes de prensa, esta convergencia se produce después de que el petrismo apoyara semanas atrás la elección del senador Honorio Henríquez como presidente del Senado.
La decisión vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las alianzas entre las diferentes fuerzas políticas del Congreso y las posibles coincidencias estratégicas entre sectores que han mantenido fuertes enfrentamientos durante los últimos años.
Mientras tanto, las declaraciones de De la Espriella abren un nuevo capítulo de confrontación política con el sector liderado por Petro, en un momento en que el expresidente pasa a ejercer como una de las principales figuras de oposición al nuevo Gobierno.
La autorización, además, no implica por sí misma una exoneración frente a eventuales investigaciones o procesos que puedan estar en curso. El debate político ahora se concentra en si la decisión del Senado representa un procedimiento institucional o, como sostiene el presidente, una muestra de las tradicionales alianzas y acuerdos entre sectores políticos.

