La música colombiana está de luto tras confirmarse el fallecimiento de Totó la Momposina, una de las artistas más importantes en la historia cultural del país y símbolo universal de los ritmos tradicionales del Caribe colombiano. La cantante murió a los 85 años en México, donde residía desde hace algún tiempo, según informaron medios nacionales y autoridades culturales.
Su partida deja un enorme vacío en el mundo artístico, pero también un legado imborrable construido durante más de seis décadas de trayectoria musical. Con su voz poderosa, sus tambores y su defensa de las raíces afroindígenas, Totó llevó la cumbia, el bullerengue, el mapalé y el porro a los escenarios más importantes del planeta. Para millones de colombianos, ella no fue solamente una cantante: fue la voz del Caribe y la representación viva de las tradiciones ancestrales del país.
Una infancia rodeada de música
Totó la Momposina nació como Sonia Bazanta Vides el 1 de agosto de 1940 en Talaigua Nuevo, Bolívar, cerca de la región de Mompox. Provenía de una familia profundamente ligada a la música tradicional. Su padre, Daniel Bazanta, era percusionista, mientras que su madre, Libia Vides, se destacaba como cantante y bailarina. Desde muy pequeña aprendió a cantar, bailar y convivir con los sonidos de los tambores y las gaitas que caracterizan la identidad cultural del Caribe colombiano.
Según relatos familiares, el apodo “Totó” nació durante su niñez porque la pequeña Sonia solía llamar “totó” a muchos objetos y personas. Con el tiempo, aquel sobrenombre se convertiría en uno de los nombres más reconocidos de la música latinoamericana.
Durante su juventud, Totó vivió en diferentes ciudades del país junto a su familia. Más adelante estudió música y danza en la Universidad Nacional de Colombia y posteriormente realizó estudios en La Sorbona de París, donde fortaleció su conocimiento sobre las raíces culturales y musicales de América Latina.
La artista que llevó el Caribe colombiano al mundo
La carrera artística de Totó comenzó formalmente en la década de 1960 junto a su familia y agrupación musical. Sin embargo, fue en los años setenta y ochenta cuando empezó a ganar reconocimiento internacional gracias a su estilo único y a su compromiso con la preservación del folclor colombiano.
Uno de los momentos más importantes de su vida ocurrió en 1982, cuando acompañó al escritor Gabriel García Márquez durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Suecia. Allí, la cantante interpretó ritmos tradicionales colombianos frente al mundo entero, convirtiéndose en embajadora cultural del país.
A comienzos de los años noventa, el músico británico Peter Gabriel la invitó a grabar con el sello Real World Records. Gracias a esa colaboración nació el álbum La Candela Viva en 1993, considerado una obra fundamental de la música folclórica latinoamericana. El disco permitió que los sonidos tradicionales de Colombia llegaran a Europa, Estados Unidos y otros continentes.
Canciones que marcaron generaciones
A lo largo de su carrera, Totó interpretó canciones que hoy son clásicos del folclor colombiano. Temas como La Candela Viva, El Pescador, La Verdolaga, Prende la Vela y La Sombra Negra se convirtieron en himnos populares presentes en fiestas, festivales y celebraciones culturales.
Su música mezclaba influencias africanas, indígenas y españolas, reflejando la diversidad cultural que caracteriza al Caribe colombiano. Más que entretenimiento, sus canciones eran relatos sobre la vida, la tierra, la memoria y la resistencia de los pueblos tradicionales.
Incluso artistas contemporáneos y productores internacionales utilizaron fragmentos de sus canciones en nuevas producciones musicales, demostrando la vigencia de su obra entre las nuevas generaciones.
Reconocimientos y premios
Durante su extensa trayectoria, Totó recibió importantes premios y homenajes nacionales e internacionales. En 2006 obtuvo el premio WOMEX, uno de los reconocimientos más prestigiosos de la música del mundo. Más adelante, el Ministerio de Cultura de Colombia le entregó el Premio Nacional Vida y Obra por su aporte a la identidad cultural del país.
En 2013 recibió el Premio a la Excelencia Musical del Grammy Latino, un homenaje reservado para artistas cuya carrera ha dejado una huella profunda en la música universal. También fue reconocida como Doctora Honoris Causa por la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia.
El retiro y sus últimos años
En 2022, Totó anunció oficialmente su retiro de los escenarios debido a problemas de salud. Su última gran presentación ocurrió en el Festival Cordillera, en Bogotá, donde miles de personas la ovacionaron y le rindieron homenaje por su aporte a la cultura colombiana.
En sus últimos años permaneció alejada de la vida pública y residió en México junto a su familia. Sin embargo, su música nunca dejó de sonar en Colombia y en distintas partes del mundo.
Un legado eterno
La muerte de Totó la Momposina representa la despedida de una de las mayores guardianas del patrimonio musical colombiano. Su voz logró preservar tradiciones ancestrales que estuvieron en riesgo de desaparecer y abrió el camino para que muchos artistas valoraran nuevamente las raíces culturales del país.
Hoy, Colombia no solo despide a una cantante, sino a una mujer que convirtió la música en memoria, identidad y resistencia cultural. Su legado seguirá vivo en cada tambor, en cada gaita y en cada celebración popular donde continúen sonando los ritmos del Caribe colombiano.
“Totó” se va físicamente, pero su canto permanecerá para siempre en el corazón de Colombia.

