La presencia del candidato presidencial Iván Cepeda en un multitudinario encuentro realizado en Sincelejo encendió una nueva controversia política, luego de que distintos sectores cuestionaran la legalidad y el alcance del evento desarrollado en plena etapa de restricciones electorales.
La actividad tuvo lugar en la sede de la Asociación de Trabajadores de la Educación de Sucre, donde, según la organización, se congregaron cerca de 3.000 personas para escuchar al dirigente político en un encuentro que su campaña calificó como “programático”.
Sin embargo, la magnitud de la convocatoria provocó fuertes críticas desde otras campañas y sectores de oposición, que advirtieron posibles irregularidades relacionadas con actos de carácter proselitista en medio del calendario electoral.
Durante su intervención, Cepeda apeló a un discurso cargado de simbolismo político y emocional, resaltando sus vínculos familiares y su trayectoria en la región Caribe.
“Queridas compañeras y queridos compañeros, todos. Vuelvo a Sincelejo, a esta tierra de Sucre que llevo en mi memoria y en mi corazón, en mi historia familiar, porque aquí nació mi madre, Yira Castro”, expresó el candidato ante los asistentes.
El senador también hizo referencia a su cercanía histórica con los procesos sociales y las víctimas del conflicto armado en los Montes de María.
“Y porque, durante años y décadas, he caminado los Montes de María en las luchas populares y al lado de las víctimas de todo el departamento”, agregó.
Tras la lluvia de cuestionamientos, la campaña del aspirante presidencial respondió asegurando que la actividad no se desarrolló en espacio público abierto y que, por lo tanto, no habría vulnerado restricciones electorales.
“El encuentro fue en un recinto cerrado”, indicaron voceros de la campaña, insistiendo en que se trató de una reunión de carácter político-programático y no de una concentración pública.
La controversia tomó aún más fuerza por la presencia de reconocidas figuras políticas cercanas al oficialismo y al Pacto Histórico, entre ellas Mario Fernández Alcocer, primo de Verónica Alcocer y esposo de la senadora Ana María Castañeda.
La participación de estos dirigentes avivó el debate sobre el respaldo regional que estaría consolidando la campaña de Cepeda en la Costa Caribe y sobre el papel de estructuras políticas tradicionales dentro del nuevo escenario electoral.
Mientras sectores afines defendieron el encuentro como una actividad legítima de diálogo político, voces críticas pidieron a las autoridades electorales revisar las condiciones en las que se realizó el evento y establecer si existió o no incumplimiento de las normas vigentes.
El episodio volvió a tensionar el ambiente político nacional, en momentos en que las campañas presidenciales comienzan a intensificar sus movimientos regionales y crecen las disputas por la interpretación de las reglas electorales.
