Un grave y alarmante presunto abuso de poder por parte de miembros de la Policía Nacional fue denunciado tras un violento operativo ocurrido en un sector cercano al Terminal de Transporte de Ibagué, que dejó más de cuatro personas lesionadas, entre ellas un menor de 16 años, un joven de 29 años y una mujer de 76 años, quien resultó gravemente afectada.
Según la denuncia y el material audiovisual que respalda los hechos, ninguna de las víctimas tenía relación alguna con una riña que se presentaba a más de una cuadra del lugar. Sin embargo, los uniformados habrían actuado sin realizar verificación previa, corriendo y acorralando a varios civiles mientras los intimidaban con armas de fuego y tonfas.
De acuerdo con los registros en video, los policías arremetieron violentamente contra el menor de edad, causándole graves lesiones en el rostro, y se negaron a escuchar explicaciones por parte de las personas presentes. Testigos aseguran que la actuación se caracterizó por el descontrol y la ausencia total de un procedimiento proporcional y legal.
Lejos de corregir el error, los uniformados habrían persistido en la agresión, ingresando de manera arbitraria a una propiedad privada. Allí sacaron por la fuerza tanto al menor como a un intendente jefe de la Policía retirado y pensionado, quien no tenía ningún vínculo con los hechos que originaron la intervención. Posteriormente, el menor fue trasladado a un CAI, en un procedimiento que, según la denuncia, vulneró gravemente sus derechos fundamentales.
Todo lo ocurrido quedó documentado en cámaras de seguridad y videos ciudadanos. La denuncia formal ya fue interpuesta ante la Fiscalía General de la Nación, solicitando que se investigue a fondo la conducta de los uniformados involucrados.
Los denunciantes enfatizan que lo ocurrido no puede considerarse un procedimiento policial legítimo, sino una actuación abusiva que pone en riesgo la integridad y los derechos de la ciudadanía. Por ello, exigen una investigación inmediata, exhaustiva y transparente, así como sanciones ejemplares, para evitar que hechos de esta naturaleza se repitan o queden en la impunidad.