El Senado de la República aprobó este martes con 57 votos a favor y 31 en contra la reforma laboral, por lo que ahora solo queda conciliar el texto con el que aprobó la Cámara de Representantes. Esa conciliación tendría que darse esta misma semana antes de que finalice el periodo legislativo este viernes 20 de junio. Por lo pronto, se conoció que dos subcomisiones de representantes y senadores definirán cuál será el texto que las plenarias votarán.
En todo caso, la reforma quedó con 70 artículos aprobados, entre estos se destacan, por un lado, el artículo que busca que los estudiantes del Sena tengan un contrato laboral especial y a término fijo. Y, por otro, el que plantea que las horas extras arrancan a las 7 p.m. para todas las empresas, sin excepción. Ambos aprobados este mismo martes. En relación a los que se cayeron estuvieron los artículos 37 y 38, que buscaban ponerle reglas al trabajo por días o por horas: el primero se refería a los “trabajadores de tiempo parcial” y el segundo a la “unidad de trabajo especial”.
“Estamos satisfechos por lo que se hizo aquí en el Senado. Este es el mayor legado del Gobierno Petro a los trabajadores y trabajadoras de Colombia. Sin embargo, hace falta la conciliación, que es el último punto y se tiene que hacer antes del próximo viernes”, expresó el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Esta reforma fue revivida después de un primer rechazo, con lo cual una vez supere la conciliación entre las dos corporaciones del Legislativo pasará a sanción del presidente Gustavo Petro para convertirse en ley. La laboral es una de las múltiples reformas que ha presentado Petro en el Congreso, de las cuales solo han conseguido superar el trámite legislativo la tributaria y la pensional -que este martes la Corte Constitucional ordenó devolver a la Cámara por un vicio de trámite-, mientras que las de salud o educación han sido rechazadas.
Ante esta situación, el ministro Benedetti manifestó este martes que lo aprobado este martes se parece a lo que busca el Gobierno nacional y que una vez se haga la conciliación entre la Cámara de Representantes y el Senado, el Gobierno derogará el decreto con el que convocó la consulta popular.
