Una nueva tragedia vial enluta al municipio de El Espinal. Un menor de 17 años perdió la vida en la noche de este lunes luego de un aparatoso choque entre dos motocicletas frente al Parque Cementerio Jardines del Rosario, en un hecho que hoy genera dolor, indignación y serios cuestionamientos.
El siniestro ocurrió en circunstancias que aún son materia de investigación por parte de las autoridades de tránsito. Lo cierto es que el impacto fue de tal magnitud que el adolescente quedó tendido sobre el asfalto con heridas de extrema gravedad.
Testigos relataron escenas desgarradoras. Tras la colisión, el joven comenzó a convulsionar en plena vía pública, mientras ciudadanos del sector corrían desesperados para intentar auxiliarlo.
“Fue un golpe muy duro. El muchacho quedó muy mal y empezó a convulsionar. La gente gritaba que llamaran a la ambulancia”, contó un habitante del sector.
Según versiones recogidas en el lugar, el servicio de emergencia habría tardado varios minutos en llegar, lo que —de acuerdo con quienes presenciaron la escena— pudo haber agravado la condición del menor. Este punto será clave dentro de las investigaciones para establecer si existió alguna falla en la atención oportuna.
El adolescente fue trasladado de urgencia al Hospital San Rafael, pero, pese a los esfuerzos del personal médico por reanimarlo, ingresó sin signos vitales.
La noticia cayó como un balde de agua fría entre familiares y amigos, quienes no salen del asombro ante lo ocurrido. La víctima, según allegados, era un joven conocido en su entorno y con toda una vida por delante.
Las autoridades avanzan en la recopilación de pruebas, revisión de cámaras de seguridad y toma de testimonios para establecer las causas exactas del choque y determinar posibles responsabilidades.
No se descarta que factores como exceso de velocidad, maniobras imprudentes o incluso condiciones mecánicas hayan incidido en el fatal desenlace. Sin embargo, hasta el momento no hay un pronunciamiento oficial definitivo sobre las circunstancias que rodearon el siniestro.
La muerte del menor vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la creciente accidentalidad en motocicleta en el Tolima y la necesidad de reforzar los controles, la educación vial y la capacidad de respuesta en emergencias.
