Más de 15.800 unidades de turbiedad sobre el río, hicieron que el IBAL tomara la decisión de cerrar la captación, debido a que el agua no está adecuada para el proceso de tratamiento y potabilización. Las lluvias siguen generando afectaciones en la parte alta de la cuenca; por eso, se tienen activados los protocolos de emergencia.
La planta de Cay está en funcionamiento; mientras que Chembe, mantienen cerrada. Allí se tiene personal operativo adelantando movimientos hidráulicos.
Se le pide a los ibaguereños, uso racional del servicio de agua potable mientras se restablecen las bocatomas. La Capital Musical está alerta por la temporada invernal.