El cronómetro no tuvo piedad. El tercer día de la Vuelta al Tolima 2026 convirtió al municipio de San Luis en un escenario de tensión, velocidad y expectativa, donde cada segundo marcó diferencia y donde la comunidad vivió, por primera vez, la intensidad de una llegada contra el reloj.
Desde tempranas horas, comerciantes, estudiantes y familias completas se apostaron en el parque principal y en la recta final del recorrido para presenciar el espectáculo. La contrarreloj no solo puso a prueba a los ciclistas; también activó la economía local.
Alberto Guzmán, vendedor de salpicón, madrugó más de lo habitual. “Hoy tocaba aprovechar. Cuando llega la Vuelta, llega la gente”, dijo mientras atendía sin pausa. Como él, decenas de microempresarios encontraron en la competencia una oportunidad para dinamizar sus ventas y hacer que el deporte se tradujera en ingresos.
En la rama femenina, Diana Peñuela volvió a demostrar por qué es una de las grandes favoritas. Con un tiempo de 30 minutos y 58 segundos, se quedó con la contrarreloj y consolidó el liderato en la clasificación general.
La bogotana Mariana Herrera reconoció la solidez de la líder. “Ha sido constante y fuerte. El calor desgasta, pero ella mantiene el ritmo. Eso marca diferencia”, señaló tras cruzar la meta.
En la categoría masculina, Rodrigo Contreras fue el más rápido del día. Detuvo el reloj en 26 minutos y 56 segundos, firmando una actuación contundente que lo deja en posición privilegiada de cara a lo que viene.
“En una contrarreloj no hay excusas. Es uno contra el tiempo y ahí se definen campeonatos”, afirmó el ciclista, consciente de que los jóvenes del pelotón vienen presionando con fuerza.
La emoción ahora se traslada a la montaña. La próxima jornada llevará al pelotón hacia los exigentes ascensos de Murillo, considerada la etapa reina de esta edición.
Allí, en medio de paisajes imponentes y pendientes que no perdonan, se espera que la clasificación general sufra sacudidas definitivas. Si la contrarreloj fue precisión y estrategia, la montaña será resistencia y carácter.
La Vuelta al Tolima entra en su punto más alto. Y lo que está en juego ya no son segundos sino la gloria.