La tranquilidad del pequeño municipio de Falan se vio sacudida la noche del domingo por un nuevo caso de imprudencia vial que hoy tiene indignada a la comunidad. Una familia que se desplazaba en motocicleta fue arrollada por un vehículo cuyo conductor, según la denuncia de las víctimas, habría estado en evidente estado de embriaguez.
La afectada, quien pidió mantener su identidad en reserva, relató que minutos antes del accidente el hombre habría estado consumiendo licor en la plazuela frente al Poli. “Nos echó el carro por encima… estaba borracho. Yo iba con mi pareja y mi hija. Gracias a Dios no pasó a mayores”, aseguró.
El presunto responsable, residente en la zona de Morales, fue requerido por la Policía. Sin embargo, y para sorpresa de los testigos, los uniformados no pudieron practicarle la prueba de alcoholemia porque no pertenecen al cuerpo de tránsito. Aun así, tanto los agentes como los presentes afirmaron que el hombre mostraba claros signos de ebriedad.
Aunque la familia no sufrió heridas de gravedad, el caso encendió las alarmas entre los vecinos, quienes denuncian que este tipo de episodios se repite cada fin de semana sin que exista un control real por parte de las autoridades. Habitantes del sector aseguran que las vías se llenan de conductores irresponsables, algunos bajo efectos del alcohol, poniendo en riesgo la vida de peatones y motociclistas.
La comunidad pidió a la Alcaldía de Falan, la Gobernación del Tolima y los organismos de tránsito reforzar los operativos, garantizar la presencia de agentes competentes para realizar pruebas de alcoholemia y sancionar de manera ejemplar a quienes ponen en riesgo la vida de terceros.
