En pleno corazón de la capital tolimense, las autoridades asestaron un nuevo y contundente golpe contra el contrabando. Durante un operativo ejecutado por el Grupo Operativo Anticontrabando (GOAT), fueron incautadas 630 cajetillas de cigarrillos ilegales de las marcas Goldcity, Jet y Nashville, valoradas en más de 2 millones de pesos.
El decomiso se logró tras una denuncia ciudadana que permitió a los técnicos del GOAT desarrollar una labor de inteligencia y seguimiento durante varios días. Los cigarrillos estaban camuflados en cajas de cartón junto a otros productos comerciales, y fueron detectados justo antes de ser entregados mediante una encomienda, una de las estrategias más usadas por las redes criminales para evadir los controles aduaneros.
“En un trabajo articulado del Grupo Operativo Anticontrabando del Tolima, en la Comuna 1 de Ibagué, se logra la aprehensión de 630 cajetillas de cigarrillo de contrabando. Esta mercancía se encontraba en una encomienda destinada a locales comerciales del centro de la ciudad”, confirmó Mauricio Afanador Trujillo, coordinador del GOAT.
Según las autoridades, este hallazgo representa un fuerte golpe a las estructuras dedicadas a la comercialización ilícita de cigarrillos, que afectan gravemente la economía departamental al evadir impuestos y poner en riesgo la salud pública con productos sin control sanitario.
Afanador destacó además el papel clave de la ciudadanía en este operativo:
“Se ha efectuado una labor de sensibilización a comerciantes y comunidad en general, generando conciencia sobre la importancia de denunciar. Gracias a esta información, hemos logrado acciones concretas como esta incautación”.
La Gobernación del Tolima y la Federación Nacional de Departamentos (FND) reiteraron su compromiso con la estrategia “Con Seguridad Legal en el Territorio”, enfocada en combatir el contrabando, fortalecer la cultura de la legalidad y proteger los recursos que financian programas sociales.
Los GOAT anunciaron que los operativos de control y vigilancia se intensificarán en todo el departamento, como parte de una ofensiva nacional para cerrar el paso a las organizaciones criminales que lucran con el comercio ilegal.
Este decomiso, aunque menor en valor económico, deja al descubierto la creciente sofisticación del contrabando urbano y la necesidad de reforzar la inteligencia comercial para frenar una práctica que golpea silenciosamente las finanzas públicas del país.